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El día jueves 4 de noviembre del 2.004, inesperadamente,
falleció en la capital del departamento de Nariño, San Juan
de Pasto, el ilustre abogado ipialeño, Samuel Ruano
Montenegro..
Proveniente de una de las familias más distinguidas de la
ciudad de Ipiales. Fueron sus padres, el doctor Samuel Ruano
G. y doña Micaela Montenegro, quienes dejaron una
descendencia, para orgullo de esta comarca, viven aún, José
Carlos, Clemencia, Beatriz y Zoila. Lastimosamente han
fallecido: Braulio, Luz María, Cristina, Berta, Emma y
Samuel, gozando ellos, de los designios del Creador, en un
merecido lugar, dado que ellos se lo merecen.
Contrajo matrimonio, el doctor Samuel, con la señora Berta
Lía Montenegro, fallecida hace algún tiempo. Son su hijos,
los doctores Samuel Antonio, Jaime Andrés y Clara Inés,
quienes se desempeñan con lujo de detalles en las ramas del
derecho, ingeniería y administración, aspectos heredaros de
su padres.
Hablar del doctor Samuel Ruano Montenegro, es referirse a
una página histórica, no únicamente de Ipiales, sino del
departamento de Nariño. Desde sus inicios como estudiante y
bachiller del Colegio de la Inmaculada Champagnat de San
Juan de Pasto, se distinguió por su inteligencia y don de
gentes, aspecto que le permitió culminar sus estudios
superiores en la Universidad de Nariño, en 1947, obteniendo
el grado en Jurisprudencia.. Posteriormente especializándose
en las ramas del derecho de Familia y Civil, como siempre,
destacándose por su conceptos claros y concretos, así
mismo, sus aportes intelectuales, aspectos éstos que los
plasmaba, también, en sus charlas como conferencista.
Permanentemente, un estudioso del derecho hasta sus
últimos días.
Algunos de los cargos que el doctor Samuel Ruano Montenegro,
ocupó en su vida pública pueden mencionarse los siguientes:
el ser profesor del Colegio Nacional Sucre de Ipiales, en
las áreas sociales. Personero del municipio de Ipiales,
Juez de Menores, Diputado a la Asamblea Departamental de
Nariño, profesor de la universidad de Nariño, Magistrado del
Tribunal de Nariño y Fiscal del Tribunal de Nariño, donde
se jubiló, para continuar ejerciendo su profesión de
abogado, sobre todo, dedicado a defender los intereses de
las personas más necesitadas a quien el doctor Ruano
Montenegro, les daba la misma importancia, pues para él,
poco le representaba las diferencias de las clases sociales.
Una persona, fácil de llegar a ella, sostenía y lo
demostraba, que la amistad es uno de los principales
tesoros y que éstos se deben conservar para siempre. Así lo
hizo, durante su existencia
También incursionó en el campo del periodismo, en los
diferentes medios escritos del departamento. En el
Semanario, ANTORCHA, escribió bajo el seudónimo de AQUIMIN,
su columna se denominaba Alfileres, plasmando sus conceptos,
muchos de ellos, creando controversia, y en algunos otros,
poniendo a pensar a la comunidad, buscando con ello, un
mejor estar de su tierra y departamento, que siempre fueron
sus ilusiones.
Ipiales y el departamento de Nariño, han perdido a un ser
dotado con alta calidez humana y con la misma magnitud, un
versado del derecho en las ramas de familia y civil.
La
historia, sabrá colocarlo en un pedestal de honor, como
otros tantos hombres ilustres que ha tenido esta su tierra
que le vio nacer: Ipiales.
Paz en su tumba.