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- © 2007 Director y jefe editor: Arturo Coral-Folleco Departamento de Nariño, República de Colombia, Sur América
PROBLEMAS AMBIENTALES
EN EL MUNICIPIO DE IPIALES
Características Físico Bióticas
Municipio de Ipiales, Nariño, Colombia

El Humedal en Ipiales. Aguas
contaminadas - Foto por Artur Coral-Folleco. 2006.
PROBLEMAS AMBIENTALES
El proceso de interacción hombre-medio comenzó cuando el ser humano apareció
sobre la superficie terrestre y tuvo que adaptarse, utilizar y transformar
las condiciones que le ofrecía el medio ambiente.
Para satisfacer las necesidades de alimento, techo, abrigo y demás, el
hombre ha venido transformando el espacio geográfico mediante la práctica de
actividades económicas de producción para explotar y transformar los
recursos naturales; este proceso ha dado como resultado alteraciones
desmedidas en la naturaleza ocasionando consecuencias irreparables en los
ecosistemas.
Desde hace un tiempo para acá, se pensaba que los recursos naturales
renovables, por su propia condición de renovables tenían un carácter de
abundantes e inagotables, hoy en día los mismos adquieren una condición de
escasos y agotables (Carmona. 1.986).
El daño esta hecho y es grave. Sin embargo el sentimiento de culpa y el
instinto de conservación de la raza humana, ha hecho que se inicien grandes
campañas de educación ambiental, de recuperación y conservación de los
recursos naturales para lograr un desarrollo sostenible en donde convivan
armoniosamente el hombre, los animales y las plantas en su ambiente
físico-químico; puesto que toda persona tiene derecho a gozar de un ambiente
sano y el estado deberá velar por el patrimonio común de los colombianos,
planificando el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales. (Constitución
Política de Colombia.1.991).
El municipio de Ipiales como entidad territorial conformada por un
conglomerado humano vecinal, unidos por formas sociales de trabajo,
cooperación, recreación, vida cotidiana, dotado de un hábitat común
integrado por espacios naturales y obras públicas, no es un ente ajeno a la
crisis ecológica que existe en la actualidad.
La acción del hombre en el espacio geográfico del municipio ha sido
permanente a través de la historia, primero en la época indígena o
prehistórica y luego en la conquista, la colonia y por último en la
república. Es así como en el sector de La Victoria, el proceso de
colonización apenas inicia a partir del año 1.900 con motivo de la guerra de
Los Mil Días entre Liberales y Conservadores.
Con la práctica de actividades económicas de producción como la caza, la
pesca, la explotación maderera, la agricultura, la ganadería, el comercio y
la industria y con la implementación de infraestructura vial, de vivienda y
demás obras públicas, se fue modificando de una manera secuencial el hábitat,
ampliando permanentemente la frontera agrícola con relación al límite
natural del espacio.
Actualmente Ipiales presenta problemas de carácter ambiental que afectan a
la población humana y a los demás organismos vivientes, dentro de estos
inconvenientes ambientales se encuentran: La deforestación, la disminución
del caudal de las fuentes hídricas, la extinción de especies animales, la
contaminación y la erosión.
A. DEFORESTACIÓN.
El problema de la deforestación en el municipio de Ipiales se presenta
debido a la tala indiscriminada del bosque, quemas, ampliación de la
frontera agrícola, mal manejo en el uso del suelo, colonización y predominio
del minifundio, características generales de esta región.
Todo lo anterior ha originado el deterioro progresivo del recurso hídrico,
llevando a la población a padecer de continuos racionamientos. La
deforestación en el espacio geográfico del municipio de Ipiales se presenta
de una forma irregular por la razón de que mientras existen áreas totalmente
deforestadas, hay bosques parcialmente intervenidos o aún no intervenidos.
El altiplano de Ipiales y los sectores aledaños que según la clasificación
de Holdrige corresponden al bosque seco montano bajo (bs-MB), es el área de
mayor deforestación del municipio, puesto que el clima es relativamente
suave y los suelos son muy productivos, permitiendo una agricultura
intensiva de papa, maíz, trigo, cebolla, legumbres y hortalizas.
La continua intervención humana ha modificado de una manera permanente la
vegetación original, muchas especies nativas han desaparecido al urbanizarse
grandes áreas y otras a las actividades agropecuarias, obteniendo una
elevada concentración urbana y rural de la población; por tal razón en esta
zona quedan pequeños espacios cubiertos de vegetación nativa, sobre todo los
aledaños al cañón del río Guáitara.
En este sector además de la parte urbana del municipio se encuentran los
corregimientos de San Juan, Las Cruces, Yaramal y Las Lajas, junto con todas
las veredas que pertenecen a estos sectores como: Loma de Zuras, El Rosal,
Los Camellones, Yanalá Centro, Yanalá Alto, Laguna de Baca, La Soledad,
Guacuán, Chaguaipe, Chiránquer, Inagán, Loma de Chacuas, Cangal, El Placer,
Tola de Las Lajas, Cofradía, Yapuetá, Urambud, Tusandala, Las Animas, 12 de
Octubre, Los Marcos, Santafé, Puente Nuevo, El Rosario, Cutuaquer Bajo,
Cutuaquer Alto, Téquez, La Orejuela y Yaramal.
El macizo montañoso y los valles interandinos de la cordillera Centro
Oriental que corresponden al bosque muy húmedo montano bajo (bmh-MB) entre
los 2.000 y 3.500 m.s.n.m., y al bosque pluvial montano (bp-M) ubicado entre
los 2.500 y 3.000 m.s.n.m., es un área formada por el páramo en el que se
encuentran los cerros escarpados como: La Quinta, Troya, Cultún, Francés y
Palacios.
En estos bosques la tala y la quema es bastante notoria, ocasionado erosión.
El bosque nativo del páramo está interveniendose para ser reemplazado por
cultivos de papa, y pastos para el ganado, sus suelos no son aptos para la
agricultura por el grado de acidez que presenta; por lo tanto es conveniente
preservarlos, pues, en estas zonas se originan las fuentes hídricas de
importancia.
Los valles del Pun, Cultún, San Francisco y San Jorge se encuentran
deforestados en un 50% aproximadamente, siendo este proceso gradual y en
ocasiones acelerado por la intervención de la mano del hombre en la tala y
quema del bosque para ser reemplazado por cultivos de papa, maíz y pastos
para el ganado.
A este sector pertenecen todas las veredas del páramo lo mismo que del
sector La Victoria estas son: La Floresta, Llano Grande, El Mirador, El
Salado, El Cultún, San Antonio, La Palma, Villamoreno, Teliz, Arrayán, Villa
Flor, San José, La Victoria, Pénjamo, San José Bajo, Esfloria, Azuay, San
Jorge y La Estrella.
En las últimas veredas, es decir en Esfloria, Azuay, San Jorge y La
Estrella, la deforestación es menor, aunque en la actualidad la explotación
del bosque para extraer la madera es frecuente.
En la vertiente andina y en el Pie de Monte Oriental encontramos bosque
pluvial montano bajo (bp-MB), bosque pluvial premontano (bp-PM) y bosque muy
húmedo tropical (bmh-T); esta parte corresponde al llamado bosque no
intervenido y está formado por vegetación espesa, diversa y bastante alta.
En las zonas más altas aún se conserva una cubierta selvática, pero en las
planicies aluviales formadas por los ríos Churuyaco, Rumiyaco y San Miguel
se ha tumbado el bosque para extraer leña y carbón, dando paso a la
ganadería intensiva, al cultivo de coca y de algunos productos como yuca,
frijol, plátano, caña de azúcar y chontaduro.
B. DISMINUCIÓN DEL CAUDAL DE LAS FUENTES HÍDRICAS.
El mal uso que se hace de los recursos naturales como: relieve, agua,
suelos, flora y fauna, ha provocado el deterioro progresivo de las cuencas.
El recurso agua es cada día más escaso y de baja calidad, es insuficiente
para abastecer las necesidades de consumo humano, para la demanda requerida
por la agricultura y la cría de animales; dándose un desequilibrio crítico
entre el uso desproporcionado, las prácticas para conservarlo y el
mejoramiento de su oferta. De esta manera, la disminución del caudal de agua
de los ríos y quebradas se convierte en otro problema ambiental que padece
el municipio de Ipiales.
Este problema se presenta por la deforestación en las cuencas, la erosión,
el mal uso del suelo y del mismo recurso agua, fenómeno que es bastante
notorio en los últimos años, aspecto que se observa a través del tiempo con
la disminución de los caudales en las corrientes hídricas del municipio, por
ejemplo el río Blanco que procede del municipio de Cuaspud (Carlosama) y que
surte al acueducto del municipio de Ipiales ha disminuido notoriamente su
caudal, el mismo fenómeno ocurre con los ríos: Guáitara, que ha sido el
depósito de aguas negras y basuras no solamente de Ipiales, sino de las
poblaciones vecinas e inclusive de la provincia del Carchi en el Ecuador; El
río Cultún, El Pún, quebradas como: El Boquerón, El Rosario, Santafé,
Yaramal, La Orejuela, La Ruidosa, Chita, Cutuaquer, Yanalá, Totoral entre
otras que son fuentes hídricas de las veredas que recorren.

El Boquerón. Cortesía de Servio
Caicedo para ipitimes.com
C. CONTAMINACIÓN.
En la actualidad la contaminación visual, la presencia de humo, gases y
vapores tóxicos en la atmósfera o en el agua, así como la de polvos y
gérmenes microbianos procedentes de los residuos de la actividad humana es
frecuente en los ecosistemas.
El problema de la contaminación se plantea en la actualidad de modo más
agudo que en las épocas anteriores, porque gran parte de los deshechos
tienen origen inorgánico y no son atacados por las bacterias desintegradoras.
El empeño en encontrar una solución
presenta dificultades por el incremento demográfico y por el desarrollo
industrial. (García, 1991).
En el municipio de Ipiales la contaminación ambiental se presenta de
diferentes maneras: Contaminación atmosférica, contaminación de corrientes
de agua, ruido y especialmente la contaminación visual.
1. Contaminación Atmosférica.
Se presenta en mayor escala en el área urbana del municipio de Ipiales, en
el casco urbano de los corregimientos de San Juan, Las Cruces, Las Lajas,
Yaramal y La Victoria y en aquellos lugares donde predominan las fábricas y
talleres como en los
barrios: Saguarán y el Charco, en la vía a Pupiales, las Lajas; Puenes, La
Laguna y el centro de la ciudad.
La contaminación del aire se produce principalmente por la polución de las
fábricas, los automotores, los aparatos domésticos de calefacción, las
quemas y los basureros; estos focos de contaminación liberan en la atmósfera
una considerable cantidad de gases y productos sólidos en forma de finas
partículas capaces de mantenerse en suspensión cubriendo la
ciudad de una ligera capa de masa grisácea, constituida por humos grasosos y
pestilentes, aumentando el índice de anhídrido carbónico y monóxido de
carbono, absorbiendo gran parte de la radiación solar.
El aire viciado producto de la contaminación, penetra en las vías
respiratorias del hombre y de los animales, ocasionando irritaciones y
trastornos en las membranas conjuntivas agravando las enfermedades
broncopulmonares.
Las fábricas que producen mayor contaminación atmosférica en la ciudad de
Ipiales son: Bavaria - entidad productora de malta, Las tostadoras de café,
los talleres artesanales y las ladrilleras o chircales.
Los aparatos eléctricos de calefacción como hornos y lavanderías producen
gases y residuos contaminantes; las máquinas, vehículos y motocicletas
emanan gases en talleres, calles y avenidas; las basuras de los depósitos
ocasionales en los lotes descubiertos,
la de las plazas de mercado y las que recibe el relleno sanitario, producen
olores nauseabundos; las quemas que se ocasionan en las regiones boscosas
aledañas a la ciudad y al cañón del río Guáitara.
Todas estas variables contribuyen directa e indirectamente al aumento de la
contaminación atmosférica en el municipio de Ipiales.
2. Contaminación de las corrientes de agua.
Las aguas de los ríos y quebradas que recorren el municipio de Ipiales se
encuentran particularmente contaminadas porque en ellos se vierten los
productos de deshecho procedentes de los núcleos urbanos y de las
instalaciones industriales.
El grado de urbanización a que se ha llegado en la actualidad y las
exigencias propias del desarrollo tecnológico contemporáneo han agravado de
modo considerable esta situación.
La contaminación de las fuentes hídricas se presenta como uno de los
problemas más graves de la región; el río Guáitara presenta el mayor índice
de contaminación con relación al resto de corrientes de agua del municipio,
los principales agentes contaminantes tanto sólidos y líquidos que a lo
largo del cañón del río se vierten, desmejoran notablemente la calidad del
agua,
especialmente las basuras tanto de sectores urbanos como rurales y las aguas
negras de los alcantarillados no solamente de Ipiales, sino también de
Tulcán capital de la provincia del Carchi y de los municipios vecinos.
Un dato aproximado del estudio de contaminación, producto de esta
investigación, indica que se vierten directa o indirectamente al río
Carchi-Guáitara cerca de 60 toneladas diarias de basura hasta el puente
internacional de Rumichaca. En la zona denominada
Peña Blanca (Ecuador), se depositan diariamente el equivalente a cuatro
compactadores de basura. En el sector colombiano, Ipiales era el mayor
aportante de basuras al lecho del río. Sin embargo, desde hace algunos años,
ese problema se solucionó en parte con
el relleno sanitario que opera en condiciones no muy eficientes, puesto que
no existe un sistema de disposición de basuras y tratamiento de deshechos o
sea un sistema de reciclaje en donde se clasifiquen adecuadamente los
residuos biodegradables y no
biodegradables.
Las basuras son de diferente composición: hojarasca, desperdicios de
alimentos, deshechos de animales, desagües de alcantarillados, restos de
productos agrícolas, estiércoles de animales, jabones, detergentes,
agroquímicos y en general deshechos orgánicos e inorgánicos.
La contaminación del río se debe a vertimientos de aguas hervidas y basuras
a la mayoría de afluentes del río Carchi o Guáitara, el municipio recibe
directa e indirectamente los alcantarillados de la ciudad de Ipiales, Las
Lajas, Potosí, Córdoba, Puerres, San
Juan, Contadero, Pupiales, Gualmatán, Aldana y Carlosama; y en todo el
departamento de Nariño recibe aguas negras de 26 municipios (Diagnóstico de
la Cuenca del río Guáitara. 1996).
Por estas razones la carga contaminante tanto físico-química como
bacteriológica es alta, lo cual impide la presencia de fauna acuática, en
especial de trucha .
La contaminación de los ríos y quebradas afluentes del río Guáitara es menor
en la medida que no reciban aguas negras y basuras, puesto que la mayoría de
ellas son fuentes hídricas de los acueductos de las veredas, es el caso del
río Blanco que surte de agua al acueducto de Carlosama e Ipiales, la
quebrada
Santa Fé, el río Boquerón, la quebrada Yaramal, quebrada El Rosario,
quebrada La Orejuela, quebrada Cutuaquer entre otras, que surten de agua a
los pequeños acueductos de los respectivos sectores.
En estas corrientes la contaminación se presenta porque en ellas se vierten
residuos vegetales y animales, excrementos urinarios, detergentes, jabones
utilizados por las lavanderas que acuden a lavar ropas y agroquímicos
utilizados por los campesinos para
fumigar sus cultivos.
En el sector La Victoria, la contaminación es baja, las corrientes hídricas
que presentan alguna contaminación son aquellas que recorren regiones
agrícolas, ganaderas y de rastrojos de bosques como: el río Pun, Chingual,
Cultún, San Francisco y sus respectivos afluentes.
Los ríos que recorren la selva amazónica como el río San Miguel y sus
afluentes, el Churuyaco, Rumiyaco, Zapoyaco, Lora, Kerosén y otros, no
presentan contaminación porque recorren regiones
pertenecientes al bosque no intervenido, el río de mayor grado de
contaminación es el Churuyaco, puesto que este río sirve de línea divisoria
entre los departamentos de Nariño y Putumayo, este sector fronterizo esta
siendo colonizado y deforestado para
reemplazar la vegetación nativa por cultivos de maíz, yuca y especialmente
de coca; en el proceso de cultivo y extracción de la pasta de coca resultan
contaminadas las corrientes, ya que en este proceso se utilizan sustancias
químicas como la gasolina, la soda cáustica, cemento, permanganato de
potasio, éter entre otros, (Revelo Tarcicio: Testimonio Oral).
3. El ruido.
Aunque de diferente naturaleza que los contaminantes anteriores, el ruido
intenso de las aglomeraciones urbanas e industriales, suele incluirse en las
agresiones que tienden a perturbar el
equilibrio ecológico del hombre. Las estadísticas muestran que el 25% de las
neurosis se deben a él y que el 20% de las personas internadas en los
hospitales psiquiátricos son víctimas del azote
de la vida moderna. (García. 1991).
Las vibraciones sonoras desagradables al oído son muy frecuentes en el
sector urbano de Ipiales; especialmente en la vía Panamericana que conduce a
las ciudades de Pasto y Tulcán, en los parques y plazas de mercado en los
templos, en los centros de
diversión y en aquellos lugares de mayor afluencia de público.
El ruido se presenta por múltiples agentes: las conversaciones en voz alta,
el tránsito de vehículos con altoparlantes y pasacintas a niveles altos de
volumen, el ruido tradicional de las motocicletas, los receptores de radio o
televisión a todo volumen que se encuentran localizados en los almacenes de
electrodomésticos, equipos de sonido y discomóviles contratados
especialmente por algunos comerciantes que los utilizan en promociones
especiales, publicidad de productos, para llamar la atención de los clientes
y transeúntes, las máquinas en funcionamiento, los electrodomésticos, las
bocinas, los pitos,
etc.
En el sector urbano es de destacarse la contaminación producida por el ruido
de los proyectiles disparados en los polígonos de entrenamiento en el Grupo
Mecanizado No. 3 Cabal y el sonido que producen los motores de la fábrica de
Bavaria entre otras.
El ruido es un tóxico social como pueden serlo: el alcohol, el cigarrillo y
las drogas; de este modo el ser humano al no querer aceptar el silencio se
está encaminando a pasos agigantados a su propia destrucción.
4. La erosión.
La pérdida o arrastre del suelo por acción de agentes físico naturales y
antrópicos es frecuente en el municipio de Ipiales: la fuerza de gravedad,
el agua, el viento, la vegetación, los suelos, la fauna, el relieve, las
rocas, las lluvias y el hombre son agentes y/o factores que causan, frenan o
aceleran la
erosión.
La gravedad es el agente erosivo, hace que los cuerpos o partículas caigan;
el agua se constituye en el agente más dinámico y efectivo en el modelado
del relieve, puesto que como disolvente provoca la desintegración
físico-química y el arrastre mecánico de las partículas muebles. La acción
del viento
contribuye a la desintegración de partículas disueltas convirtiéndose en
otro agente erosivo en la región.
Los factores de erosión son los componentes que frenan o aceleran la acción
de los agentes sobre el suelo, existen factores bióticos como la vegetación,
los suelos y la fauna; factores abióticos como el relieve, el tipo de rocas
y las lluvias; factores antrópicos que son todas las acciones humanas que
ocasionan el mejoramiento o destrucción de los medios naturales
para su subsistencia y desarrollo. (Ortiz, Ana. 1986).
En el municipio de Ipiales, la erosión se presenta en aquellos sectores en
donde la actividad humana para transformar los recursos del medio ha sido
frecuente, esto quiere decir que este fenómeno va paralelo a la
deforestación, contaminación, mal uso del suelo, disminución del caudal de
las fuentes hídricas como
producto de las actividades económicas primarias, construcción de la red
vial y urbanismo.
Especialmente la erosión se presenta en mayor medida en las veredas aledañas
al altiplano de Ipiales, sobre todo en aquellas de mayor pendiente y que
descienden hacia el cañón del río Guáitara; lo mismo en las regiones de
páramo que han sido
deforestadas perdiendo la cobertura vegetal natural y que es reemplazada por
otra menos protectora del suelo. Es el caso de las veredas: Loma de Zuras,
El Rosal, Los Camellones, Yanalá, Chaguaipe, Chiránquer, Loma de Chacuas, La
Soledad, El Placer,
Tola de Las Lajas, Cofradía, Cutuaquer, El Rosario, Puente Nuevo, Santafé,
La Orejuela y Yaramal; que en la pendiente hacia el río Guáitara han perdido
suelo presentándose la erosión por escurrimientos producidos por la
infiltración de aguas.
Los movimientos de remoción en masa llamados comúnmente desplomes o
desprendimientos, flujos lentos o superficiales que arrastran una capa muy
delgada del suelo, los golpes de cuchara.
Los derrumbes o desprendimientos, producto de la sobresaturación de agua y
por acción de la gravedad; las terracetas que son microdeslizamientos
ocasionados por pastoreo, el pisoteo de ganado (pies de vaca) en pendiente
fuerte, se observan comúnmente
en las veredas: La Floresta, Llano Grande, El Mirador, El Cultún, San
Antonio, La Palma y Villamoreno que pertenecen al piso térmico páramo que
corresponden al macizo andino por su
pendiente y por la tala de bosques para reemplazarlos por cultivos agrícolas
y por pastos, presentan erosión en los diferentes tipos mencionados
anteriormente.
Las veredas del sector sur de La Victoria y del sector Andino-amazónico
corresponden al bosque, por esta razón no presentan mayor erosión porque ha
sido mínima y en partes nula la intervención del hombre.
5. La caza.
La caza de especies faunísticas ha sido un proceso continuo a través de la
historia del municipio de Ipiales, este problema ha sido paralelo a la
deforestación del territorio y ha ocasionado la destrucción de una gran
variedad de especies animales.
En el altiplano de Ipiales y en las regiones aledañas, lo mismo que en el
macizo andino y en los valles de los ríos: Pun, Cultún y San Francisco, aquí
la deforestación ha sido permanente, gran parte de la fauna ha desaparecido
y lo que queda en los escasos
bosques está en vía de extinción.
El Bosque no intervenido aún conserva sus recursos naturales, puesto que la
deforestación y la caza no han podido progresar.
6. Alternativas de solución a la problemática ambiental.
En todas las partes del mundo el hombre ha comprendido que es necesario
proteger y conservar para las futuras generaciones los recursos: agua, aire,
clima, suelos, flora, fauna; las soluciones
adecuadas para un uso más racional del medio ambiente han sido las
alternativas y cuestionamientos de las asociaciones de
ciudadanos tanto a nivel local, como regional y nacional, las ideas y planes
que van desde los planteamientos drásticos, soluciones radicales,
prohibiciones absolutas y usos racionales de los recursos, son las más
promulgadas por ellas. (García.
1991).
Para orientar con certeza la planificación y toma de decisiones, se debe
definir nuevos modelos de uso de los recursos disponibles, asesorar la
capacitación tecnológica y de producción, defender el entorno natural,
movilizar recursos de la comunidad, diseñar nuevas formas de gobierno local
y de autogestión, defender los derechos humanos y ambientales en forma
colectiva contra cualquier poder que impida a la comunidad asumir el control
de su propio desarrollo. En suma, planificar dentro de una perspectiva
ambiental (Cerón, 1993).
Ante la problemática ambiental planteada, el municipio de Ipiales deberá
desarrollar políticas de educación ambiental, planes de ordenamiento y
manejo de cuencas hidrográficas, protección de recursos naturales, control
de contaminación y en general
desarrollar un trabajo tendiente a la planificación ambiental municipal, en
coordinación con las entidades responsables de cada aspecto; tal como lo
plantea la Constitución Política de Colombia, el Ministerio del Medio
Ambiente y el Código Ambiental, para gozar de un ambiente sano en donde
convivan en armonía el
hombre, los animales y las plantas.
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Julio Ramón Jácome Benavides / Artur Coral-Folleco,
ipitimes.com® /Nueva York © 2007
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