NARIÑO: percepción de vida

Monumento al Gral Antonio Nariño, precursor de la Independencia, Pasto, Nariño, Colombia. Enero 2006. Copyright © 2006 Noticias AC-F /Ipitimes.com® Artur
Coral-Folleco
por María Cristina Gálvez Viteri
Fotos y diseño por: Artur Coral-Folleco/Nueva York
Cortesía y colaboración: Carlos Guillermo
López López
El departamento de Nariño es un sendero del País que al recorrerlo muestra todo
su colorido, privilegiado por una geografía y una topografía muy variada que
presenta a su vez diversidad de climas cálido, templado, frío y páramo. Lo
anterior da cuenta de una espléndida naturaleza que influye directamente en la
mentalidad, desarrollo y cultura de sus pobladores.
Al llegar, la magia de la montaña atrapa a propios y extraños convirtiéndose en
una ruta que ofrece múltiples sorpresas en un recorrido de poca distancia entre
sus 64 municipios y nos permite contemplar diferentes matices de verdes
reflejándose en ese temperamento crítico, generoso y calmado del nariñense como
lo son los caminos de ida y vuelta por este departamento. Es así como San Juan
de Pasto su capital, interioriza el temperamento andino en contraste con los
moradores de la llanura del Pacífico y del piedemonte o vertiente amazónica,
aspectos que nos permiten entender una riqueza no solamente humana sino social,
económica y cultural propia de cada espacio. Se observan entonces tres sendas
llenas de energía que históricamente se han ocupado del comercio, la artesanía
como un oficio creativo (barniz, tamo, repujado en cuero, talla en madera, paja
toquilla entre otros), la ganadería y la agricultura fundamentalmente.

Así es Nariño, una colcha de retazos.
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Ipitimes.com® Artur
Coral-Folleco
Por su parte la vida cultural ha sido intensa por generaciones demostrada en un
desarrollo que hoy en día es testimonio del espíritu constituyéndose en un
verdadero patrimonio en la historia del departamento desde su creación en 1904,
hecho que ha sido observado por muchos cronistas e historiadores que coinciden
en afirmar que Pasto no es para el turista que pasa sino para el viajero que
llega. Y, en este sentido la historia ha marcado grandes diferencias en el
contexto nacional en una evolución cronológica desde la fundación de Pasto en
1536 y los avatares que generaron la Colonia, la Conquista y la República épocas
que indudablemente revelan y subrayan el impacto de cada periodo a nivel urbano,
cultural y psicológico de la era moderna.

Plaza de
Nariño en Pasto, la capital del departamento.
Copyright © 2006 Noticias AC-F /Foto por Artur
Coral-Folleco
/Ipitimes.com®,
13 de enero de 2006
Existe un aspecto muy importante en todo este proceso y es el de la
evangelización que ha determinado la tradición religiosa y obviamente una
riqueza arquitectónica en sus iglesias y templos entre los que se pueden
destacar San Juan Bautista, La Catedral, Santiago, La Merced, La Panadería, San
Agustín, San Andrés, San Felipe Neri, Cristo Rey, muchos estilos de influencia
europea, manifestación de una experiencia vivida y que aumentan la percepción
humana-cultural de nuestras gentes. En una apuesta con la modernidad unida a una
honestidad intelectual, la educación en el siglo XVIIII también encuentra su
espacio y es así la Universidad de Nariño a principios del siglo XX con su
creación permite un mayor desarrollo económico y social. Todo esto se conjuga
con la máxima expresión artística en el campo de la literatura, la música, la
plástica, el teatro como hechos singulares en su momento.

Templo de
Cristo Rey en Pasto, Nariño, Colombia.
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Ipitimes.com® Artur
Coral-Folleco
San Juan de Pasto, es entonces una lejana ciudad resultado de un pausado
quehacer anterior, síntesis de tradición y modernidad, lugar donde se vive y se
trabaja para incorporar vestigios de unas culturas que se desarrollaron en el
departamento antes de la llegada de los españoles en el siglo XVI, siendo la más
antigua de ellas la cultura Tumaco-La tolita del litoral Pacífico y las culturas
arqueológicas Capulí y la Piartal -Tuza en la región Andina. Cada posibilidad
visual en el paisaje nariñense capta un entorno y manifestación de vida, tejido
de sensaciones y de lecturas.

Plaza del Carnaval en Pasto, Nariño, Colombia.
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/Foto por
Artur Coral-Folleco /Ipitimes.com®,
Pasto, 13 de enero de 2006.
En consecuencia, el futuro se presenta esperanzador para una región que con
humildad se ha convertido en un paraíso de belleza y tranquilidad natural como
alternativa de vida.
Este sentir ha sido el punto de partida para la gestión cultural que el Centro
Cultural Leopoldo López Álvarez desarrolla en Pasto desde 1984, motivados
siempre por la razón de reconocer plenamente nuestra identidad o simplemente
nuestra situación cultural en donde la condición humana y la voluntad artística
coinciden.
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Ipiales, Nariño, Colombia
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