
DOCTOR
NÉSTOR ALEJANDRO CHACÓN JARAMILLO
UN GIGANTE DE LA CARIDAD
por: Álvaro Pantoja Coral
El pasado domingo 9 de abril de 2.006, domingo de ramos, inicio de
la Semana Santa o Semana Mayor, para quienes profesamos la religión
católica, se cumplieron las exequias de quien en vida, fue el médico Néstor Alejandro Chacón Jaramillo, en cuya homilía, el cura párroco
del templo de la Catedral de Ipiales, padre Cipriano Bastidas,
calificó al doctor Chacón Jaramillo, como “un Gigante de la Caridad”
y no era ninguna exageración, por algunos comentarios que vamos a
realizar a continuación y cuya base de sustento, nos sirve el
discurso leído en dicha ceremonia, por uno de sus colegas, como lo
es el doctor Juan Oquendo Bustos y lo complementamos con nuestra
experiencia, porque afortunadamente, nos prolongó su sincera amistad
que la tuvo con nuestro padre, Enrique Pantoja Muñoz..
Acto religioso que colmó las naves del Templo de la Catedral,
contándose con la asistencia del señor alcalde municipal de Ipiales,
Luis Fernando Villota Méndez, y su equipo de gobierno; de la
presencia del señor Presidente del Concejo Municipal de Ipiales,
Carlos Prado Obando y algunos ediles; la asistencia de una gran
cantidad de gente de todas las condiciones socio-económicas, tanto
del sector urbano, como de la parte rural de Ipiales. Pensamos
nosotros, muchos de ellos, aliviados de cuerpo, gracias a la mística
del Dr. Chacón, como era conocido.
Manifestó el doctor Oquendo Bustos, abrimos comillas “ Fue un hombre
todo lleno de virtudes. Cabe entre otras haber sido buen padre y un
amante esposo . Se graduó de bachiller, en el año de 1.953, en el
Colegio Nacional “Sucre” de esta ciudad (Ipiales) para
posteriormente continuar sus estudios universitarios en la facultad
de Medicina de la ciudad de Cuenca. A su arribo a Colombia, su
patria, trabajó en el municipio de Mallama, en donde hizo su
servicio de médico rural y colaborando como médico de planta en la
empresa N.A. Hanibal, quien se encontraba en ese entonces
construyendo el Oleoducto Transandino” cerramos comillas.
Muchos lo recordamos cuando prestaba sus servicios médicos en el
Hospital San Vicente de Paúl de Ipiales, conocido, como el Hospital
de Caridad. Posteriormente, pasó a ocupar la dirección del conocido
Instituto Colombiano de Seguros Sociales, del cual, salió a
disfrutar de su modesta pensión de jubilación. Pero nunca dejo de
ejercer su profesión de médico, hasta su muerte.
Para nadie es un secreto, que la gran mayoría de veces, el valor y
pago de la consulta se traducía en un “Dios se lo pague”. No
únicamente era la consulta en sí, sino, el suministrarle las
medicinas, al enfermo, sin importar, si eran provenientes de
muestras médicas o él mismo las compraba.
La sala de espera de su consultorio, no era digno de lujos, los
tablones de madera sostenidos por ladrillos, se convertían, en el
lugar, de la gente pobre, que esperaba un alivio de su cuerpo y a fe
que lo lograba. .
También se destacó por su espíritu de colaboración social hacia la
comunidad, diferente a la medicina. Es uno de los principales
gestores en la construcción de la Capilla, hoy parroquia del barrio
Puenes de la ciudad de Ipiales, al igual que su salón adyacente, hoy
despacho parroquial.
De igual manera, el ser concejal de Ipiales en varias oportunidades,
siempre fiel a su partido liberal. En las pasadas elecciones del 12
de marzo de 2.006, estuvo atento a participar en la consulta del
partido liberal, Coincidencia de su sepelio, con la conmemoración de
la muerte del caudillo liberal, Jorge Eliécer Gaitán Cortés, hace 58
años. .
A su esposa, doña Susana Alvarado, a su hijos, Doris y René Chacón
Alvarado; a su nieta Ivonne y a su nieto, Juan Víctor, a sus
familiares, reciban un mensaje de condolencia y resignación.
Paz en su tumba
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