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INFORME ESPACIAL: SAN JOSE DE
ALBAN |
SAN JOSE DE ALBAN, NARIÑO, COLOMBIA
San José de Albán, “esta
quebrado”
El municipio no cuenta con recursos para dar
solución a los damnificados que necesitan ser reubicados de
manera inmediata.
Casas agrietadas en el sector Alianza de San José de Albán - Vía a San José de Albán -
Vía Puente Quiña a San José de Albán,
Nariño, Colombia
INFORME ESPECIAL
por EVELYN KATERINE VILLOTA
EMAIL:municdiario@yahoo.es
Fotografías: Manuel Martínez
DIARIO DEL SUR
Diseño: Artur Coral-Folleco (Webmaster/Nueva York)
24 de junio de 2006.-
Durante la visita que DIARIO DEL SUR hiciera a
San José de Albán, uno de los municipios de Nariño ubicado al
norte, se pudo constatar el abandono y el riesgo de una
población pobre y necesitada.
No solo las vías están “quebradas”, la economía del municipio es
precaria y las administración local no cuenta con recursos.
La llegada a San José de Albán se hace difícil y peligrosa,
debido a una gran cantidad de derrumbes que taponan las vías y
las enormes grietas en las carreteras que llenan de pánico.
Los transportadores que diariamente transitan por la región,
manifestaron que no cuentan con garantías por parte del gobierno
para asegurar sus vidas, las cuales se ven en peligro al tratar
de esquivar las rocas y los aludes que con frecuencia
obstaculizan el paso.
En la entrada al municipio donde se ubica el puente El Hatillo,
encontramos el barrio Sur Albán, uno de los sectores que
necesita ser reubicado. Este barrio es habitado por cerca de 25
personas entre niños, adultos y ancianos quienes se ven
amenazados por un deslizamiento de tierra que no tarda en caer
sobre sus viviendas averiadas.
“Esto no es nada”, señalan los trabajadores del departamento que
escasamente a pico y pala se encargan de desalojar los escombros
de la carretera.
Y es verdad, la situación del municipio es grave, en el barrio
la Alianza hay cerca de 70 afectados, la furia de la lluvia los
obligó a desalojar sus casas y ubicarse en los albergues
dispuestos por la alcaldía mientras se supera la crisis.
Uno de los casos que más conmovió a los Albanitas, fue lo que le
sucedió a: Alexander Ortiz, a quien su pequeña tienda
desapareció del barrio Los Robles por causa de la avalancha,
dicen que los artículos navegaban aguas abajo, que el arroz, el
azúcar, los enlatados y hasta el poco dinero que tenía en la
caja como un barco de papel se esfumaba ante la mirada impotente
de su familia. Algunos elementos fueron recogidos por las
personas que estaban ayudando y otros sencillamente no los
devolvieron. Con lagrimas en los ojos éste hombre narraba su
propio sufrimiento en el que en tan solo cuatro horas perdió el
fruto del trabajo de toda una vida.
Pedro Antonio Ruano es uno de los perjudicados, con lagrimas en
sus ojos y un nudo en la garganta cuenta lo sucedido “tengo mi
ranchito partido, el vendaval se lo llevó todo, eran olas
inmensas las que bajaban de la loma y pasaban por la vía, a Dios
gracias pudimos salir y salvar lo único que nos queda...la vida”,
por su parte, Marciana Urbano una anciana de sesenta años, llora
sobre los escombros que la avalancha le dejo, ella que compro su
ranchito gracias a la suerte de ganarse un pedazo de lotería,
ahora clama esa misma suerte y espera la ayuda de un gobierno -que
según muchos los ha olvidado- o al menos la voluntad de la gente
que quiera regalarle alimentos para poder subsistir.
Según la versión de los habitantes, el párroco de Buesaco y
personal de la Policía consiguieron víveres para las personas
que lo perdieron todo, señalan que en el albergue del colegio
Politécnico hace frío y que este empieza a afectar la salud de
los niños y ancianos.
Los barrios más afectados en el casco urbano son sin lugar a
dudas los que se encuentran en la parte alta de la loma en que
viven los albanitas. Los Robles y Centenario dos urbanizaciones
de interés social prácticamente nuevas quedaron enterradas por
la tierra, las piedras, el lodo y los escombros que además
afectaron la bocatoma que abastece de agua a un 80% de la
localidad, es decir, cerca de tres mil habitantes de San José de
Albán no cuentan con servicio de agua.
En estos sectores mas de 180 personas están registradas como
damnificados dentro del censo elaborado por la administración
municipal y los organismos de socorro que como la Defensa Civil
colaboran con las actividades de remoción y evacuación.
Aunque desde hace mucho tiempo se dice que en el municipio, la
falla geológica que pasa por la población ha dado como resultado
la existencia de un movimiento de masas que ha corrido el pueblo
por lo menos cinco centímetros, no hay un estudio que divulgue
el problema, por lo que se requiere que éste se haga de
inmediato para saber a que atenerse y no se siga especulando. A
esto se suma el comentario de que tanto la Urbanización Los
Robles como El Centenario están ubicadas en zona de riesgo y la
filtración de las aguas en el sector por estar en su mayoría
adoquinado.

Barrio Centenario en
San José de Albán,
Nariño, Colombia

Barrio Centenario en San José de Albán,
Nariño, Colombia

Barrio Los Robles en
San José de Albán,
Nariño, Colombia

Barrio Los Robles en San José de Albán,
Nariño, Colombia

Politecnico Juan Bolanos,
San José de Albán,
Nariño, Colombia

Puente sobre el río Quiña, vía
a San José de Albán,
Nariño, Colombia

Puente sobre el río Quiña, vía
a San José de Albán,
Nariño, Colombia

Vía Puente Quiña a
San José de Albán,
Nariño, Colombia

Vía Puente Quiña a
San José de Albán,
Nariño, Colombia

V ía
a Buesaco, sector Villa Moreno.

V ía
al norte, sector Juanambú
El alcalde de la población Jairo Gaviria Bravo, manifestó que el
municipio no cuenta con recursos para afrontar la emergencia por
eso hizo un llamado urgente al gobierno nacional y departamental
exigiendo apoyo económico para la compra de un terreno en donde
se puedan evacuar a las familias afectadas.
El funcionario señaló que aun que no se presentaron víctimas los
daños materiales y estructurales son millonarios además, da a
conocer que se adecuaron como albergues las instituciones
educativas de la localidad y la casa cural las mismas que no dan
abasto para albergar a la cantidad de familias que buscan un
lugar de refugio.
La falta de colchonetas, cocinetas, unidades sanitarias entre
otros recursos complica la situación a la cual se suma el daño
ocasionado en la bocatoma por el cual un 50% del municipio se
encuentra sin servicio de agua.
Gaviria señaló con preocupación que “no solamente esta
emergencia afronta San José de Albán, en materia de vías la
situación es lamentable. La carretera departamental que se
adjudicó a Invías en una de sus etapas se “partió” y en otro
tramo se cortó el talud causando desestabilización del área
urbana del municipio y poniendo en riesgo a todos su habitantes,
los muros de contención adecuados para dar soporte al concreto
no los resistió el suelo y duele ver como todo un esfuerzo, unos
recursos y un sueño de los pobladores se fue al río. La
carretera no pudo inaugurarse, por eso la Gobernación al conocer
la situación programó una reunión inmediata con Mauricio Ramírez
Copel Director Nacional de Invías para que dé una respuesta por
lo sucedido con la obra que supuestamente contó con un estudio
previo de suelos”, de la obra vial se beneficiarían municipios
como El Tablón de Gómez, Albán, San Bernardo, Belén, La Cruz,
Génova y San Pablo pero con lo sucedido es imposible tratar
siquiera de recuperarla.
Los corregimientos del municipio se encuentran incomunicados por
la dificultades que a diario se presentan debido a la mala
calidad de los suelos, esos suelos azules, inestables y flojos
que absorben gran cantidad de agua y se en cualquier momento
pueden ceder.
El acueducto que abastece al municipio se ha visto seriamente
afectado, por las fuertes lluvias, las tuberías se averiaron en
su totalidad y la comunidad se ha visto obligada a proveerse del
agua de los arroyos que nacen como por arte de magia.
El acueducto regional se ha suspendido en su totalidad de ahí la
queja manifiesta por los habitantes cuando manifiestan que el
agua que toman no es tratada y está causando enfermedades
gastrointestinales y parasitarias que perjudican la salud
especialmente de los más pequeños.
Una difícil solución
Definitivamente pensar en soluciones es verdaderamente difícil,
San José de Albán está ubicado sobre una falla geológica que
dificulta la construcción de edificaciones.
Una de las alternativas a tener en cuenta sería la reubicación
del municipio pero la inversión económica para viabilizar dicha
propuesta es bastante grande y el municipio no cuenta con
recursos para invertir.
Se tiene la esperanza de conseguir el apoyo de la nación para
poder buscar una solución viable a un problema que se esta
agudizando con el paso de los días.
Renace la esperanza
La visita de los medios de comunicación y de entidades como la
Cruz Roja y el Comité Regional de Emergencias hizo en parte
renacer una la esperanza, la inspección y verificación de los
hechos hace posible determinar la magnitud del torrencial
aguacero que afectó a los albanitas y ejercer un plan para
favorecer a las personas que deben ser evacuadas a sectores más
seguros.
Se espera que el departamento certifique al municipio como zona
de riesgo, certificación necesaria para conseguir recursos a
nivel nacional y dar una solución a la problemática que afrontan
los damnificados especialmente en cuestión de vivienda..
De acuerdo a las manifestaciones del mandatario local en
próximos días se comenzara un proceso de búsqueda de recursos
ante el Gobierno Nacional y así adjudicar subsidios a las
familias más necesitadas.
En la localidad norteña, el Comité Local de Emergencias necesita
recursos y capacitación, está vez la furia del invierno atacó
con fuerza y el equipo local se sintió impotente para atender la
situación, sin embargo la comunidad está agradecida por que el
apoyo y la unión de los lugareños hizo que no se presentaran
víctimas humanas.
Es importante que la administración aplique estrategias para
educar a los habitantes sobre el accionar en este tipo de
situaciones, el apoyo de las entidades del estado es fundamental
y muy necesario en estos momentos.
Gracias a las mingas y el trabajo conjunto de docentes,
estudiantes y comunidad entera el poblado poco a poco recobra su
imagen, sin embargo la expectativa, el temor y la incertidumbre
rodea las calles empinadas del Balcón del Norte.
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