PISA.- En la Toscana
sobresale el grupo pisano, que tiene como edificios más representativos el
conjunto de la catedral, el baptisterio, el campanario y el camposanto de Pisa.
La catedral, consagrada en 1118, es de cinco naves, con cúpula elíptica sobre el
crucero, columnas, cubierta de madera y monumental fachada dividida en varios
cuerpos con arquerías, en blanco y negro.
El baptisterio, algo posterior, es de planta circular y estuvo cubierto
primitivamente con una bóveda cónica que más tarde se sustituyó por la actual,
semiesférica y exteriormente decorada con arquerías góticas.
El campanario es la famosa Torre Inclinada, de fines del siglo XII, dividida en
una serie de cuerpos, todos ellos con arquerías sobre esbeltas columnas. Todo el
centro de Italia está marcado por la impronta de los monumentos pisanos.
La torre (1174-1271) ha sufrido una fuerte inclinación de 4,2 m, y continúa a un
ritmo de 1,1 minutos de grado cada 10 años, lo que puede producir su
derrumbamiento. La inclinación debida al haber cedido el terreno ya apareció
durante la construcción de la torre. Los dos últimos pisos no son paralelos,
sino que se construyeron con forma de cuña en un intento de compensar en parte
dicha inclinación. La insuficiente superficie de la base de la torre, en
relación con su altura, ha producido unas cargas en la cimentación superiores a
las admisibles por el terreno. La torre se hunde y se inclina al ceder un
estrato de arcilla del suelo, a 10 m de profundidad.