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Biblioteca Virtual de Ipiales, Nariño, Colombia

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Director y jefe editor: Arturo Coral-Folleco

Departamento de Nariño, República de Colombia, Sur América


2007

 

GEOLOGIA Y GEOMORFOLOGIA DEL MUNICIPIO DE IPIALES

Características Físico Bióticas
Municipio de Ipiales, Nariño, Colombia

 

El Gran Cumbal. La cima volcánica alcanza la cota de 4764 m (La Plazuela) y sus faldas son drenadas radial y excéntricamente por afluentes de los ríos Güaítara y Cüiza, los cuales entregan sus aguas al Pacifico por medio de los ríos Mira y Patía, respectivamente-Ingeominas. Foto por Luis Gerardo Ruiz G para ipitimes.com®/Nueva York, 2007

 

El Gran Cumbal. Foto por Luis Gerardo Ruiz G para ipitimes.com®/Nueva York, 2007

 

GEOLOGIA Y GEOMORFOLOGIA

 

La geología del municipio de Ipiales  está  conformada por estructuras antiguas del precámbrico, paleozoico, mesozoico y material reciente de tipo sedimentario del Terciario.

Según (Arango y  Ponce. 1980:  25),  el  registro  geológico  más antiguo corresponde al precámbrico. El  límite  de  la plataforma continental durante esa época  estaba  localizado  aproximádamente en el borde occidental de la  actual cordillera Centro Oriental. Con  anterioridad  al  proterozoico  se  presentó  acumulación  de  sedimentos  y  productos de actividad  volcánica, los que posteriormente  fueron  sometidos  a  metamorfismo  y  durante  el proterozoico  estas rocas fueron  migmatizadas  originándose  el Complejo Migmatitico de Nariño (pEm).

En el área de estudio este complejo  se  encuentra  localizado  al oriente de La Victoria prolongándose desde el río Chingual  hasta el río Sucio; sector que está constituido  por  rocas  magmáticas,  las  que  presentan  varias  texturas que  por  su   composición mineralógica  es  aproximadamente  uniforme.  Las  migmátitas  del sector de  la  confluencia del  río  San  Francisco  con  el  río Chingual contienen  neis, cuarzo y feldespatos.

A  principios  del  paleozoico  se  presenta  una  acumulación  de sedimentos, que fueron plegados y  metamorfizados  a finales  del  paleozoico  inferior,  originando  el  Grupo  Monopamba   (Pzim), localizado entre el sector del río Verde (municipio de Ipiales) y el río  Afiladores  (municipio  de  Potosí),  consta  de   rocas  metamórficas  de  origen sedimentario,  meta-arenitas,  filitas, esquistos, cuarzo micáseos, feldespatos y anfibolitas.

En  los  inicios  del  mesozoico,  en la Vertiente  Andina  del municipio de Ipiales comienza  el proceso de sedimentación de  las rocas de la Formación Monotema. (JRm)  en un ambiente  de  aguas someras, las cuales posteriormente fueron plegadas  y  erosionadas parcialmente; y sobre ellas se inicia  una  acumulación  de  rocas marinas de Formación Napo. (Ks).  (Arango  y  Ponce,  1980).  Este complejo geológico se encuentra localizado  en  el Pie  de  Monte Oriental, el cual es un levantamiento que se  prolonga  de  sur  a  norte  desde  el  Ecuador.  Esta  unidad  consta  de limolitas  arcillosas   localmente    bituminosas, limolitas calcáreas fosilíferas, arcillolitas y areniscas cuarzosas.

A principios del terciario, el  mar  que  ocupaba  la  cuenca  del Putumayo, se retira  y perdura una cuenca  sometida  a eventuales inundaciones, en la que se depositan las rocas de las  formaciones Rumiyaco, Pepino, Orito y Ospina; la discordancia  presente  entre  Rumiyaco  y  Pepino  (paleoceno-eoceno) posiblemente está relacionada  con movimientos  verticales  en  la  Región  Andina, ocasionados por la emergencia de la cordillera Oriental.

La Formación Rumiyaco (Tpr), se encuentra localizada en el Pie  de Monte Andino Oriental del  municipio  de  Ipiales,  la cual  está  conformada  de  arcillolitas  con  intercalaciones  de  areniscas arcillosas, localmente conglomeráticas originadas en  un  ambiente continental y reposan sobre las rocas marinas del cretacio.

La  Formación  Pepino  (Tep).  En  esta  unidad  predominan   los conglomerados. Consta  de  intercalaciones  de  arcilla limosa  y areniscas de ambiente continental.

La Formación Orito  (Too),  consta  de  arcillolitas  generalmente fosilíferas con nódulos  calcáreos  y  arcillolitas arenosas.  Se presentan también pequeños mantos de lignito.

La  Formación  Ospina  (Tmo),  que  consta  de  arcillolitas   de coloración rojiza, inter-estratificadas con  areniscas arcillosas y conglomeráticas; presentan láminas de yeso en las arcillolitas.  Reposan  normalmente  sobre  la  formación Orito,  no   presenta fósiles, se cree que su edad sea mioceno (Arango y Ponce, 1980).

También  se  encuentran  rocas  intrusivas  del  terciario   como granodioritas (gd)  localizas al oriente del río  Afiladores cuyo busamiento es cortado por el  río  Sucio.  Su  composición  no  es constante, a veces varía hasta diorítica; en las cercanías  de  la  falla  del  Afiladores  presenta    protoclásis    y    posterior cizallamiento.

De  igual  manera  se  encuentran  cuerpos  intrusivos  (Tgr):  de composición granítica del cretacio  superior  o  terciario. Están localizadas en la  parte  sur  occidental  y  sur  oriental    del municipio.

Según ( Arango  y  Pone,  1980  :  125),  el  período  cuaternario expresa una evolución formativa muy  compleja, caracterizada  por la construcción  de  una  serie  de  grandes  conos  fluviales  de deyección esparcidos en el  Pie  de Monte  Amazónico y  valles  aluviales  con  terrazas  escalonadas.  El  vulcanismo  de   tipo explosivo y efusivo, emitió materiales que cubrieron con  potentes capas de lapillí  y  ceniza,  extensas  zonas  del  Pie  de  Monte Oriental.  En  la parte  superior  se  evidencia  una  erosión  y acumulación glacial sobre las altas montañas.

En  el  municipio  de  Ipiales  se  pueden  identificar  conjuntos geológicos con características muy  particulares,  su composición mineralógica la constituyen el cuarzo lechoso,  neis,  feldespato, apatita, epídota, areniscas, entre otras. Además, hacen  parte  de  esta  unidad  en  menor  extensión,  los  depósitos    volcánicos semiconsolidados del terciario-cuaternario (TQs),  los  cuales  se  encuentran  en  forma  de   terrazas,    abanicos    de    origen
pluviovolcánico, alternancia de capas  conglomeráticas con  cantos de rocas volcánicas, capas de pumita y ceniza, y capas  de  arena, limo y arcilla con alto contenido de material carbonáceo. Predominio de capas con cantos ingeneo-metamórficos en el  Pie  de Monte Oriental. Depósitos  piroclásticos  (TQvl)  y  depósitos  de lava (TQvp),  los cuales se encuentran en los valles  del  Cultún, Pun y San Francisco.

A. FALLAS GEOLÓGICAS.

 El  municipio  de  Ipiales  presenta  un  intenso  tectonismo,  a consecuencia de las dos grandes fallas  geológicas:  La  Falla  de Afiladores y la del Guáitara con orientación sureste.  Las  fallas muestran un altísimo grado de complejidad, donde fuerzas  internas y externas intervinieron en su proceso de formación.

1.  Falla de Afiladores.

Según (Ponce. 1979 : 32) al  describir  la  falla  de  Afiladores,  dice  que  se  trata  de  una  prolongación  de  la   falla    de Cabalgamiento que bordea el oriente de la llamada cordillera  Real en el Ecuador.

En el municipio de  Ipiales,  ésta  falla    tiene  rumbo  sureste controlando el curso del  río  Chingual  y  prolongándose  por  el valle del río Afiladores. En este valle se observa una ancha  zona de cataclasis y varias fallas inversas paralelas  a  la  dirección del alineamiento principal, presentando  cierta  inestabilidad  en la zona.

2.  Falla del Guáitara.

Esta falla atraviesa  tangencialmente el  municipio  de  Ipiales desde la quebrada del Rosario al sureste  del  municipio,  pasando por Potosí hasta las cercanías  de  la  población  de  Tangua;  se presentan una serie de alineamientos morfológicos en el cañón  del río Guáitara, orientados principalmente  en  dirección  noreste  y que son probablemente el reflejo de un importante fallamiento  que está enmarcado por los depósitos volcánicos modernos (Ponce)

 

RECURSOS MINERALES

En el municipio de Ipiales, no existe un conocimiento exhaustivo acerca del potencial minero, excepto sobre los yacimientos de petróleo del valle del río San Miguel y algunos yacimientos de minerales en La Victoria. Según Arango y Ponce. 1980 su diversidad geológica puede ser considerada como una gran riqueza de minerales como: manganeso, mercurio y oro en aluvión, los cuales podrían utilizarse en las diferentes ramas de la industria.

Entre los minerales mencionados por (Kassen, 1979 : 19) " En un área de 5 Km de radio con centro en la población de La Victoria se localizan cinco manantiales de aguas minerales con emanaciones más o menos intensas de anhidrido carbónico y precipitación de oxido de manganeso. Los cinco frentes tienen temperaturas entre los 15 y 17 ºC y producen anhidrido carbónico disuelto en agua o estado gaseoso totalmente libre el cual escapa a la atmósfera formando burbujas a través de la masa gaseosa".

En el sector del río Rumiyaco, límites con el departamento del Putumayo según Pantoja 1973 se encuentran yacimientos de petróleo y en las márgenes del río San Miguel existen depósitos de oro de aluvión, provocados por el arrastre de sedimentos. Su explotación la realizan de manera rudimentaria los habitantes de Santa Rosa de Sucumbios en la frontera con el Ecuador. Los minerales que se explotan en el municipio según el censo minero son los siguientes: arcillas misceláneas, gravas, gravillas y piedra de encachado.

El área que corresponde a los depósitos volcánicos (altiplano de Ipiales, los valles del Pun, Cultún y San Francisco y las vertientes de la cordillera Centro- oriental) presenta perspectivas para su explotación que tiene utilidad en la construcción y como materia prima para la cerámica, entre otros; además los suelos derivados de cenizas volcánicas observan un alto grado de fertilidad para el desarrollo de las actividades agropecuarias.

El sustrato geológico que corresponde al cerro Palacios genera suelos no aptos para la actividad agrícola, debido a que son formaciones antiguas no consolidadas. Además estas rocas son más susceptibles al deterioro por los procesos de erosión acelerados.

GEOMORFOLOGIA

Las capas más antiguas del municipio de Ipiales, han evolucionado a través del tiempo. La morfología del paisaje actual es el resultado de fuerzas internas y externas que han afectado de manera desigual la superficie terrestre en diversos tiempos .

La última fase de evolución geológica que corresponde al pleistoceno, época en que el diastrofismo y vulcanismo disminuyeron en intensidad, apareciendo drásticas modificaciones climáticas marcadas por el glaciarismo y la erosión que son fenómenos a los cuales se debe la morfología actual del paisaje.

El vulcanismo se acentúa en el período terciario y principios del cuaternario mediante la actividad de volcanes cercanos como el Cumbal, Chiles y los cerros Troya, La Quinta, Cultún, Francés, Palacios y el Tigre que de alguna manera contribuyeron con inmensos depósitos de ceniza, los cuales rellenaron las depresiones y en general diseñaron una morfología semiplana características de las áreas de Ipiales, donde los materiales expulsados se presentan con grandes depósitos de arcilla, los que se observan en los cortes formados por la carretera Ipiales - El Charco - Rumichaca.

Los derrames volcánicos formaron grandes planicies y al igual que en otros lugares sepultaron antiguas vertientes, taponaron los caudales y en general interrumpieron el proceso erosivo de los ríos. Este proceso se puede observar en los valles del Pun, Cultún y San Francisco.

De lo anterior se desprende que el segundo componente en el modelaje del paisaje es la erosión producida por el drenaje de los ríos, lo cual ha generado profundos cañones interandinos como el cañón del Güáitara, arrastrando los materiales expulsados por los volcanes, materiales que todavía no se han consolidado, no alcanzando a metamorfizarse y facilitando la excavación vertical.

El tercer factor que ha influido en el modelaje del paisaje es la sedimentación de las concavidades formadas por los movimientos orogénicos que elevaron la cordillera de los Andes a la altura actual, en este proceso se formaron plegamientos, rupturas y fallas que dieron lugar a grandes concavidades, las cuales se convirtieron en lagos interandinos.

Algunas lagunas desaparecieron por la acumulación paulatina de materiales acarreados por el escurrimiento de las aguas lluvias, este fenómeno se aceleró en los períodos interglaciares cuando el deshielo aumentó, la erosión procedente de las cordilleras circundantes rellenó, formándose la sabana de Túquerres e Ipiales
(Cerón, 1995. Crf).

Hacia los bordes altos del altiplano de Ipiales la morfología se caracteriza por las huellas que han dejado los glaciares especialmente por la presencia de conglomerados y flujos de barro. Es común observar conos aluviales, unos como resultado de avenidas intempestivas, otros de origen fluvio-glacial a juzgar por el material morrénico muy heterogéneo.

En general predominan materiales de origen fluvial y volcánico que rellenaron las depresiones y sobre las cuales han actuado procesos erosivos recientes. En este caso, las vertientes frías son más estables y la remoción en masa o las alteraciones del suelo no se presentan, pues siempre están cubiertas de vegetación, razón por la cual prevalece la infiltración y no el escurrimiento (IGAG. 1984 : 1-8).

Por lo anterior se dice que las montañas del municipio de Ipiales no son tan viejas, o sea que estamos rodeados de una geomorfología relativamente joven en donde los materiales acumulados bajo el mar alcanzaron a estar en estas alturas, es decir material que se encontraba abajo fue llevado hacia arriba como producto de la acción orogénica acompañada de tectonismos o sea fuerzas que ayudan a conservar el equilibrio y provocan ajustes que de alguna manera expresan el origen de estas montañas.

A. UNIDADES FISIOGRÁFICAS.

Los procesos geológicos que se han presentado en el municipio de Ipiales muestran una gran complejidad, la cual se manifiesta en una diversidad de formas a través de los conjuntos geomorfológicos, los cuales identifican espacios homogéneos de ecosistemas naturales que han sido afectados en menor o mayor grado por la acción natural y antrópica.

1. Altiplano de Ipiales.

Ubicado a los 2.897 m.s.n.m., en el cual se encuentra la ciudad de su mismo nombre. Su origen se debe a la sedimentación de las concavidades formadas por los movimientos orogénicos que elevaron la cordillera de los Andes a la altura actual.

En este proceso se formaron plegamientos, rupturas y fallas que dieron lugar a grandes concavidades las cuales se convirtieron en lagos andinos como la meseta de Túquerres e Ipiales, que desaparecieron por la acumulación de materiales acarreados por el
escurrimiento de las aguas lluvias.

Este fenómeno se aceleró en los períodos interglaciales cuando el deshielo aumentó la erosión procedente de las montañas circundantes. Es así como varias cuencas se convirtieron en sabanas como el caso de Túquerres e Ipiales, donde persisten algunas áreas pantanosas como el sector del barrio la Laguna, Charco y Totoral. Hacia los bordes altos del Altiplano la morfología se caracteriza por las huellas que han dejado los glaciares especialmente por conglomerados y flujos de barro (IGAG. 1984: 1-8).

2. Macizo Montañoso.

Constituido por los cerros: La Quinta, Troya, Cultún, Francés, Palacios, páramo de Mueses y cordillera Palacios, de formas irregulares cuyas alturas oscilan entre 3.000 y 4.000 m.s.n.m.

Es un relieve escarpado que desciende verticalmente hacia la planicie amazónica, produciendo un fuerte efecto ascendente sobre las masas de aire cargadas de humedad. Los ríos que descienden del macizo son caudalosos y de considerable longitud, con gran poder erosivo por la pendiente del relieve que es superior al 70% y que se constituye en un factor importante que desestabiliza las vertientes, presentando en esta zona movimientos en masa y derrumbes.

Según (Navas, 1985: 4-5 Cfr.) son frecuentes las nubes y neblinas por cuanto las montañas sirven de barrera de condensación del aire cargado de vapor de agua y debido a la baja temperatura disminuye la evapotraspiración originando una permanente llovizna y goteo, ambiente propio del bosque de niebla.

La baja temperatura de los páramos de esta unidad fisiográfica impide la descomposición rápida del material vegetal, ya que forma una especie de esponja que retiene y regula el caudal de agua de las nacientes quebradas, en esta zona el bosque se constituye en fábrica de agua. La vegetación predominante son los pajonales, frailejones y rosetones; a medida que se desciende el tamaño de la vegetación aumenta, aparece la vegetación arbórea como el aliso, encino, laurel, etc.; árboles cubiertos de diferentes especies de musgos, líquenes y epífitas.

La presencia de suelos ácidos y las condiciones ambientales extremas no permiten el desarrollo de la actividad agrícola; por tanto se recomienda no hacer uso del suelo para las prácticas agrícolas y de explotación de los recursos; estas áreas deben mantenerse como reservas naturales puesto que son fuentes hídricas de gran importancia dentro de este ecosistema.

En esta unidad se ha iniciado la intervención antrópica, observándose la extracción de madera y carbón por parte del campesino, lo cual incide en el impacto ambiental y deterioro del ecosistema.

3. Valles Interandinos.

Se encuentran localizados entre los 2.500 y 3.000 m.s.n.m., reciben la influencia de los vientos amazónicos durante todos los meses del año, generando en estos valles características microclimáticas específicas.

La zona tiene una red hídrica muy abundante conformada por los ríos Pun, Cultún, San Francisco y sus afluentes. Estos ríos tributan al río Chingual y forman los valles del Pun, Cultún y San Francisco.

3.1 Valle del Pun.

Valle de forma transversal con una topografía abrupta, con laderas de pendiente fuerte; el río forma un valle encañonado que se va ampliando a medida que se avanza a la vereda Villa Flor, hasta llegar a La Victoria. En las partes altas predomina el bosque natural con avance de cultivos, hacia la parte media y baja recibe influencia de los vientos amazónicos que al penetrar y chocar con la montaña de Palacios generan lluvias orográficas, convirtiéndola en una zona de mayor pluviosidad y alta humedad relativa que se refleja en la vegetación del monte andino (IGAC. 1985 : 35).

3.2 Valle del Cultún.

Valle transversal disectado por el río Pun, el cual se encuentra rodeado por barreras naturales de pie de monte fuerte como espolones y colinas, con algunos reductos de bosque. Los vientos amazónicos penetran con mayor intensidad generando mejores condiciones microclimáticas que se manifiestan en una mayor utilización del suelo, reflejada en la actividad agropecuaria, puesto que predominan los pastos naturales; por tanto esta área es la más productiva, lo cual hace que se presente mayor concentración de población.

3.3 Valle de San Francisco.

Por su estructura orogénica, recibe la influencia directa de los vientos amazónicos, los cuales vienen cargados de humedad ocasionando una mayor lluviosidad y nubosidad. El exceso de humedad genera suficiente drenaje y su mayor PH ocasiona problemas de acidez del suelo limitando así la actividad agrícola. Hacia las partes altas y medias de las montañas que circundan el valle persiste aún el bosque natural, el cual está sometido al proceso de tala y quema, incidiendo en el deterioro de la flora y la fauna.

4 Ladera Andina.

Se localiza entre los 2.000 y 3.000 m.s.n.m., se caracteriza por presentar pendientes escarpadas ( 25 a 40% ) a extremadamente escarpadas (más del 70%). La vegetación se caracteriza por la presencia del bosque latifoliado heterogéneo, de copas pequeñas y medianas con alto coeficiente de mezclas de especies forestales en diferentes estratos.

El uso del suelo es limitado por el clima excesivamente lluvioso y también por sus propias características de fertilidad natural y por el relieve abrupto del terreno. Esta unidad se encuentra cubierta de bosque natural aún sin intervenir por lo cual se recomienda un uso agropecuario restringido.

5 Pie de Monte Oriental.

Se localiza a partir de los 500 hasta los 2.000 m.s.n.m, cerca a los límites con el departamento del Putumayo y al sur con la república del Ecuador. Presenta una superficie ondulada, colinas redondeadas, pendientes variables inferiores al 50 %, relieve disectado en colinas con intervalos relativamente pantanosos.

La vegetación está conformada por el bosque latifoliado, con asociación de palmas y con cultivos característicos de la zona tropical húmeda. Presentándose actualmente un acelerado proceso de colonización, ampliación de la frontera agrícola con fines de la producción hoja de coca.

Los suelos son heterogéneos de composición mineralógica. de arcillas, gravas, arenas con texturas franco limosa y gruesa arenosa. Debido a la alta lluviosidad en algunas zonas se hace impracticable la agricultura siendo conveniente para su conservación el manejo integral del bosque.

6. Llanura Amazónica.

Se localiza a partir de los 0 hasta los 500 m.s.n.m., en el municipio corresponde a una pequeña franja comprendida exactamente entre los 300 y 500 m.s.n.m., en el área de confluencia de los ríos San Miguel y Churuyaco. Presenta una
superficie semiplana con baja pendiente inferior al 10%, con presencia de algunas colinas, se trata de una llanura selvática de gran humedad debido a la alta lluviosidad.

Es una de las zonas más lluviosas de Colombia después de la llanura del pacífico. La vegetación está conformada por grandes bosques, con asociación de palmas y con cultivos característicos de la zona tropical. Se presenta también un acelerado proceso de colonización, ampliación de la frontera agrícola con fines de la producción de hoja de coca.

 

Julio Ramón Jácome Benavides / Artur Coral-Folleco, ipitimes.com® /Nueva York © 2007

 


 

 


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