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El Carnaval de Negros y
Blancos en Colombia
EN LA BUSQUEDA
DE LOS OBJETIVOS DEL DESARROLLO DEL MILENIO
La cita anual del 2 al 7 de enero ha transpasado las fronteras.
Hoy es una fiesta cultural con capacidad de crear consenso social y
factor decisivo en el encuentro de la paz.
por Carlos Augusto Villota
E-Mail:
carlosvillotasantacruz@yahoo.com.ar
Webmaster: Artur Coral-Folleco
/Nueva York
Nueva York, 26
de octubre de 2006.-
La ciudad de San Juan de
Pasto, a las faldas del Volcán Galeras se está convirtiendo en un
referente mundial, gracias a la puesta en escena en sus calles a
principios de cada año, del Carnaval de Negros y Bancos, que a juicio de
los especialistas internacionales, es una de las máximas expresiones
populares de Latinoamérica.
Este avance y reconocimiento dentro y fuera de Colombia -en una región
salpicada por el fenómeno del desplazamiento y los cultivos ilícitos-
tiene sustento en un trabajo en equipo entre el sector público y privado,
que comprendió que “la unión hace la fuerza”, En una palabra, su oferta
cultural cambio y con ella, se abrió las puertas del mundo.
Ciudades como Nice en Francia, Buenos Aires en Argentina, Bahía en
Brasil, La Habana en Cuba, Montevideo en Uruguay, Ciudad de México o
Oruro en Bolivia lo tienen como referente y como ejemplo a seguir en
materia de transformación social colectiva. “Lo que el Carnaval es capaz
de hacer en materia de reconciliación es un ejemplo para la capital
azteca”, dijo Juan Carlos Cobos en el marco del Carnaval de Culturas en
julio pasado.
Estas palabras son gratuitas. El Carnaval es en esencia un hecho
cultural que pertenece al común de la población. “Cuando el Deportivo
Pasto fue campeón del fútbol profesional colombiano, permitió revivir
los tiempos de la fiesta popular, en especial el 6 de enero”, dice
“Pache Andrade, uno de los locutores más reconocidos del país.
Lo más importante de este proceso es que el ciudadano del común y en
particular los jóvenes sienten como propio cada paso, cada puesta en
escena del Carnaval que se inicia desde el 7 de enero, cuando se cierra
el telón del cita cultural con un homenaje gastronómico al “Cuy”, plato
típico de la región.
Lo particular de esta fiesta, es la inagotable imaginación de los
artesanos. Así lo comprobó el equipo periodístico de “O Globo” del
Brasil, que hizo un especial en el 2006 en un proyecto para la población
con capacidades distintas. “El Carnaval tiene vida propia. Identidad.
Con una capacidad de oxigenar la cultura de Colombia y del continente.
Lo más importante es que invita a participar en todas y cada uno de sus
actividades programadas por Corpocarnaval”, recuerda Marco Vitale
productor para del canal brasileño.
Pero su aporte central gira en torno a que sustenta el desarrollo del
milenio en la cultura. ¿Cómo ?. Simple, advierte el Alcalde de Pasto
Raúl Delgado. “En época del Carnaval se dismuye la violencia y se
intensifica los niveles de comunicación de la sociedad. Se desvanecen
las diferencias raciales, sociales y políticas, dando paso a la
imaginación popular”.
Lo que casi nadie conoce es que el Carnaval tiene su preámbulo el 28 de
diciembre o día de inocentes, cuando los pastusos públicamente juegan
con agua, en un mensaje simbólico de purificación del cuerpo y la
liberación del espíritu.
Tres días mas tarde, se lleva a cabo el desfile de “años viejos”, que en
opinión de Hernán Córdoba un cultor reconocido en la colonia nariñense
en Bogotá, son muñecos alusivos a personajes que han cumplido roles
susceptibles de sarcasmo y critica.” La idea -añade- es hacer referencia
en el desfile a situaciones alegóricas con temáticas como la violencia,
la corrupción, el terrorismo o los malos recuerdos.
Lo impresionante, es que a las 12 de la noche, las luces de la ciudad se
apagan para presenciar el incendio de los “años viejos”, entre cohetes,
volcanes y el testamento de quién cierra su ciclo de vida. De allí, en
adelante en San Juan de Pasto, todo es alegría y confraternidad.
Así aparece el 2 de enero. En esa fecha -que se repetirá en el 2007- los
campesinos residentes en las cercanías de San Juan de Pasto marchan a la
ciudad. El maestro Carlos Santacruz considera que es una estampa, que
parece brotar de las faldas del Volcán Galeras.
Y es cierto. Son ciudadanos y habitantes del campo vestidos con sus
mejores trajes, cargados con frutos y flores que buscan con ofrendar a
la Virgen de las Mercedes, la patrona de la tierra del Valle de Atriz,
donde se asienta la ciudad de más 400 mil personas. De esta manera se da
paso al desfile de las colonias, donde el rol principal la encarnan los
64 municipios del Departamento de Nariño, que unidos a sus vecinos del
Cauca y Putumayo entre otros, le rinden un tributo al Carnaval.
Con este mensaje, aparece en el calendario el 3 de enero. Es en ese
momento cuando se cumple una tradición : la entrega por parte del
Alcalde de los bastones de mando a los corregidores indígenas que
acompañan los bandas y cortejos populares.
“Es hermoso, mirar y vivir como los niños desfilan en el carnavalito,
con pequeñas carrozas. Con ello, se fortalece que la tradición pase de
generación en generación. Es un mensaje de paz y de reconciliación. De
unión familiar de Nariño con Colombia”, manifiesta Maribel Abello ex
presentadora de la sección de entretenimiento del Canal Caracol.
Luego del paso de los niños por las Calles de San Juan de Pasto, hace su
aparición en escena “La familia Castañeda”. Es el inicio del Carnaval de
Negros y Blancos. “Es mágico. Es una expresión auténticamente nariñense.
Pericles Carnaval les da la bienvenida y lee un bando donde asume como
máxima autoridad de la ciudad. Decreta el cese de las hostilidades
cotidianas, del aburrimiento y la tristeza y desata la memoria colectiva
para que desfilen la estampas típicas, donde se entreveran cuadros del
recuerdo con sones sureños, tonadas campesinas y desplazamiento
coreográficos”, apunta el Director de Corpocarnaval Leonardo Sansón
El bullicio cultural es acompañado al caer la tarde con las canciones de
las orquestas y agrupaciones de moda que marcan el hit en las estaciones
de radio. A ellas, se une artistas de reconocimiento nacional e
internacional, que hacen la delicia del público hasta la madrugada.
Sin recuperarse de este esfuerzo físico, la ciudad se viste de negro en
los rostros de los ciudadanos y de quienes acuden del llamado del
Carnaval. “Es un juego de extroversión progresiva que se inicia con la
aplicación del cosmético color carbón sobre el rostro de cualquier
persona. Es un homenaje a la cultura afrocolombiana, donde el cuerpo y
el espíritu son uno” opina Germán Zarama investigador de la fiesta
popular.
Curiosamente, los negros no son mayoría entre la población nariñense.
Sin embargo, en esa fecha se multiplican ruidosamente acompañados por el
himno de la región “La Guaneña” y de “Viva Pasto Carajo”. Parece que la
fuerza para el baile y la integración se derrumban, pero es el abre
bocas para recibir al 6 de enero. El día de los blancos. El día de los
colores, de las carrozas y la serpentina.
Quienes han podido vivirlo, coincide en afirmar que desde muy temprano
la gente se vuelca a los andenes y copa los balcones a lo largo de la
senda del Carnaval, por donde pasan los personajes disfrazados, las
murgas, las comparsas y las monumentales carrozas -que el 2007 serán 20
totalmente financiadas como parte de la profesionalizaciòn de la fiesta
popular- elaboradas con arte e ingenio.
“Sus gestos son conmovedores. El movimiento de los ojos y de las
articulaciones, hacen del desfile un escenario rodante de cultura. Su
fuente de inspiración de nutre de los mitos, leyendas e invenciones
extraídas del imaginario popular. La calle y la ciudad en si misma llega
al delirio. Los ritmos y la música se toman a San Juan de Pasto. A las 6
de la tarde, la capital de Nariño es una nube blanca, donde el desahogo
masivo llega a su clímax y la sierra y la costa se unen en un abrazo”
(1)
Lo cierto hay que vivirlo para describirlo. Los ojos no pueden dar
crédito a lo observan. La gente en los cuatro puntos cardinales son
protagonistas de una fiesta donde las clases sociales, dan paso a una
unidad de urbe, con derecho a expresar todo aquello que lleva dentro y
que por diversas circunstancias, se encuentra dormido. Hay un solo
código : la cultura.
De ese estadio, se pasa al “Festival del Cuy”, que es entendido con un
reconocimiento gastronómico a un roedor que habita en una tierra de
“verde todos los colores” como plasmo en su pluma el poeta Aurelio
Arturo, el máximo exponente de la Literatura de Nariño.
Con el último plato servido, se cierra un nuevo capitulo de una
tradición que ya no es de los nariñenses, ni de los colombianos, sino
del mundo, que gracias al ingenio de sus cultores, han posicionado al
Carnaval en cita obligada a comienzos de año.
Como parte de este regalo, la ciudad y los actores públicos y privados
comenzando por el Gobernador, el Alcalde, el Director de la Cámara de
Comercio, los industriales, el sector transportador -aéreo y terrestre-
y los medios de comunicación, abren sus brazos para que propios y
extraños lleguen al corazón del Carnaval.
El único pasaporte que deben utilizar, es el de la lúdica. La condición
: estar dispuesto a vivir y sentir una fiesta popular auténtica, que ya
es perceptible para los cinco continentes. No en vano, 4 semanas antes
de que se inicie el Carnaval de Negros y Blancos 2007, la ciudad de New
York, le albergará en una etapa promocional que le llevará
posteriormente a Madrid y París en el primer semestre del próximo año.
Pero mientras es fecha llega, la Alcaldía de Pasto y Corpocarnaval
extienden la más cordial invitación a los amantes de la cultura para que
haga parte de la fiesta. Sin duda será una huella imborrable en la
memoria colectiva Atrévase a conocer los olores del Carnaval como lo
escribió Slvador Profano : “la noche de los años viejos esta saturada de
pólvora y fuego. Lo los primeros días de enero huelen a campo,a flores a
muchachas. El 5 de enero a negrura, a cosmético a sudor compartido. El 6
abunda el aroma del talco, del anís, de la atmósfera callejera”.
La semana que se inicia, no solo la recta final del año 2006, es tambien
a recta final de la puesta en escena del Carnaval de Negros y Blancos.
“Yo conocí su esencia. La disfrute. Y aunque me fui físicamente de San
Juan de Pasto, sigo en ella, a través de su cultura”, reitera Adriana
Tono ex presentadora de televisión y cantante.
RECUADRO
MIRADA A LA
CULTURA DE NARIÑO
“He visitado el corazón del Carnaval en Bogotá y Pasto. Aunque en cada
acercamiento ha sido breve, he podido comprobar su intensidad cultural y
los rasgos de la vida cotidiana de San Juan de Pasto”, dice Oliva Díaz
Granados Directora de la Fundación Bat.
Más adelante anota, que es admirable el aprecio de los nariñenses por la
cultura popular. Este hecho se demuestra en la red de investigadores
anónimos que de manera permanente intercambian información antes,
durante y después del Carnaval.
LOS PAISAJES DE
UNA TIERRA
El Departamento de Nariño y San Juan de Pasto se mete en el alma del
visitante desde el primer momento. El calor humano es atrapante. Se deja
querer con la voluptuosidad de sus paisajes y su música. Esta tierra del
sur de Colombia es sinónimo de confraternidad, de integración y de
cultura
Tiene una geografía ensoñada, inmersa en la serranía y en las nubes, en
las playas y la selva, en los ríos, en las construcciones mágicas, en
los pueblitos recostados entre las flores. Hay una enorme capacidad de
los nariñenses para sentirse orgullosos de su región, que transciende el
Carnaval de Negros y Blancos
En su capital, en los caminos, en los poblados se percibe el olor a
fruta fresca. Es protagonista de paisajes de color cambiante. Sus
códigos de vida son intensos. Se publican y se presentan libros.
Exposiciones de pintura y escultura. Es la sede del Campeón del Fútbol
profesional Colombiano. : el Deportivo Pasto. En el 2007 disputará la
Copa Libertadores. Tiene edificios señoriales. Sus mujeres son de
ensueño. Su gastronomía es atadura de vida.
NARIÑO EN BLANCO
Y NEGRO
Quienes han tenido la oportunidad de vivir una fiesta popular en Nariño
o su máxima expresión cultural : el Carnaval, la recuerdan como una
región en el sur de Colombia en blanco y negro. La razón. Sus contrastes
asombrosos. La altura nubosa del Volcán Galeras y el Santuario de Las
Lajas hacen parte de ese retrato. Sus balcones señoriales y sus fachadas
coloridas. Nariño es un oro labrado en pequeñas piezas, que toman cuerpo
en la pluma del poeta Aurelio Arturo. San Juan de Pasto esta asentada en
una tierra fría en materia de clima, pero humanizante en el calor de sus
habitantes. Es una región que rechaza la violencia como forma de vida y
da luz a la lúdica, Nariño en blanco y negro, tan cerca de la
perplejidad y el asombro. Tan cerca del Ecuador y a las puertas del
mundo por su vocación artística en todos sus matices.
EL MISTERIO DE
SAN JUAN DE PASTO
Para los colombianos y para Latinoamérica San Juan de Pasto y 63
municipios vecinos son un misterio. No se explican como una ciudad vive
y trabaja a las faldas del Volcán Galeras. Pero al conocerla por dentro
y por fuera, se descubre que es una tierra bendecida por Dios, con
vocación religiosa, cultural y artística que la convierte en la sorpresa
del continente en el siglo XXI. Tras andar en sus caminos y calles la
imagen borrosa e incierta para el extranjero y el habitante del
interior, esta desaparece, para dar paso a un Nariño, que tiene mucho
que dar al país y al mundo. El primer contacto con su cultura, puede
producirse en el marco del Carnaval de Negros y Blancos 2007. Con
seguridad la visión inicial cambiará substancialmente. Llegará para
quedarse.
VOCABULARIO DEL
CARNAVAL
Año Viejo: Muñeco alusivo a personajes públicos o situaciones
sociales. Su desfile el 31 de diciembre en las calles de San Juan de
Pasto se realiza mediante un lenguaje satírico e irónico que simboliza
hechos del año que termina.
Carroza: Auto alegórico acondicionado que transporta a jugadores
ataviados con disfraces acordes a mitos, leyendas, personajes o paisajes.
Murga: Grupo de músicos que se desplazan interpretando sus
instrumentos y coreografías al rìtmo de temas festivos
Senda del Carnaval: Espacio público establecido por la Alcaldía
de San Juan de Pasto y delimitado por donde se efectúa el desfile del
Carnaval
Guaneña: Representa la laboriosidad y tesón de la mujer nariñense
Pericles: Encargado de dar la bienvenida a los visitantes. Invita
al juego limpio de convivencia, fraternidad y respeto. Su vestuario es
elegante con sombrero de copa alta, camisa blanca, con corbatín,
saco leva negro, pantalón gris a rayas y zapatos de charol negro. Porta
bastón.
Reina del Carnaval y de la Alegría: Elegida democráticamente. Es
la embajadora de la fiesta cultural. Es la responsable de promocionar y
difundir la fiesta popular a nivel nacional e internacional.
Mayor Informaciòn
Carlos Augusto Villota
E mail carlosvillotasantacruz@yahoo.comar
Celular 315 3540770 fijo 3689620 Bogotá
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