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PRIMERA PARTE
DIAGNOSTICO
[Info. oficial]
1. DIAGNOSTICO DEL DEPARTAMENTO DE NARIÑO
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1.3.3
DIMENSION AMBIENTAL
Nariño por su posición geográfica y la presencia de los Andes, (que al cruzar de
sur a norte el territorio departamental, incide en la formación de grandes
unidades físico - naturales: La Costa Pacífica 52%, la Andina 46% y la Amazónica
2%, las cuales permiten definir una gran región territorial) posee espléndidas
riquezas naturales caracterizadas por su gran diversidad y complejidad biológica
y sociocultural.
El suelo en Nariño tiene una superficie de 3’326.800 has, de las cuales el 74%
corresponde a usos no agropecuarios, el 3% pastos y sabanas y el resto a
cultivos transitorios y permanentes. Se considera que el 41,05% de los
propietarios con explotaciones menores de una hectárea, apenas disponen de 5,10%
de la superficie, mientras que el 0,07% de propietarios con más alto rango de
superficie, dispone del 6,7% de la tierra, lo que deja entrever que en los
microfundios también existe un alto grado de concentración de la tierra.
La existencia de varias formaciones vegetales, como tres zonobiomas de tierras
bajas (subxerofítico tropical, húmedo ecuatorial tropical alternohígrico), cinco
orobiomas de alta montaña (selva húmeda, selva nublada, páramo, subpáramo y
nival), sumados a la variedad topográfica y variedad climática, contribuyen a la
caracterización de una gran variedad y riqueza florística y faunística.
En cuanto a ecosistemas estratégicos y abiertos, se encuentran identificados
entre otros los siguientes: dos sistemas Estuarinos en la desembocadura de los
ríos Mira y Patía, donde se localizan las formaciones de Mangle, identificándose
las seis especies reportadas en el mundo (Avicennia, Conocarpus, Laguncularia,
Mora Megistosperma, Pelliciera y Rhizophorae), cuya extensión aproximada es de
135,000 has constituyendo el 40% de la superficie establecida en el País y el
47% de la Costa Pacífica; ecosistema Guandal, con una extensión aproximada de
130.000 has; ecosistema de Páramo, con una extensión aproximada de 87.000 has (Bordoncillo,
Galeras, Azufral, Cumbal, Chiles, Paja Blanca, Doña Juana, Azonales), lo que
representa el 6% de la superficie total del país, cuya extensión es de
aproximadamente 1’443.425 has, según el Ministerio del Medio Ambiente.
El aprovechamiento inadecuado y el uso irracional de los recursos, ha
deteriorado gravemente los ecosistemas con la consecuente disminución y pérdida
de la biodiversidad, cambios en la dinámica sucesional de los bosques, por la
variación del nivel freático en la construcción de canales para el transporte
menor y la industria extractiva de la madera; así mismo, en el caso de las zonas
de páramos, los procesos de transformación y degradación se deben especialmente
a actividades mineras ilegales, ganadería extensiva, cultivos de uso ilícito,
explotación en exceso del recurso hídrico y la expansión incontrolada del
monocultivo de la papa, que se realiza especialmente en los páramos secos, en
los ecosistemas de alta montaña y subpáramo, para la obtención de semillas sanas.
La riqueza hidrográfica hace que el departamento sea una despensa significativa
de recursos hídricos por tener origen importantes ríos, sistemas lagunares y
cuerpos de agua que irrigan todo el territorio, destacándose los ríos Pasto,
Bobo, Guamués, Güisa, Blanco, Sapuyes, El Molino, La Magdalena, San Juan, Pacual,
Salado, Guabo, Alisales, Miraflores, Molinoyaco, Telembí, Iscuandé, La Tola,
Tapaje, Magüí, Caunapí, Güelmambí, Satinga, Sanquianga, Tabujo, Nulpe. Por otra
parte se tienen identificados aproximadamente 20 complejos lagunares que sirven
de reservorio de agua, destacándose las lagunas de La Cocha, La Bolsa, Verde, El
Trueno, Nerete, Pirí, Chimbuza, Pumbí, Telpis y Negra.
Sin embargo, la acción antrópica generada por la economía departamental, ha
traído como consecuencia la disminución de los caudales, contaminación de los
cuerpos de agua por la inadecuada disposición de residuos sólidos y por
vertimientos directos de aguas residuales industriales y domésticas a los cauces
de los ríos; otras actividades contaminantes son el excesivo uso de agroquímicos,
la construcción de vías, remoción de tierras en las actividades de explotación
minera y residuos forestales; infraestructura obsoleta de los sistemas de
acueducto y alcantarillados y la inadecuada disposición final de los residuos
sólidos.
También se han identificado algunas biorregiones por su potencial natural y su
posición geoestratégica como escenarios para la oferta turística y mercados
verdes, entre ellas están: la del Pacifico, Mira - Mataje, Medio y Bajo Patía,
Macizo Colombiano, Valle Interandino del Patía, Santuario de Flora y Fauna
Galeras, Complejo Volcánico Suroccidental, Cuenca Alta del río Putumayo, Cuenca
del Río Telembí y afluentes y de Piedemonte Andino, donde se vienen adelantando
actividades de protección, preservación y manejo de los recursos naturales a
nivel local y regional.
La riqueza ambiental del departamento, presenta amenazas de destrucción y
degradación de especies endémicas de flora y fauna, la disminución en los
últimos 10 años de los caudales de las principales cuencas en un 15 %
aproximadamente, ocasionado por la expansión de la colonización, desarrollo de
infraestructuras, sistemas de producción agropecuaria en pendientes fuertes,
procesos erosivos antrópicos y naturales desestabilizadores del recurso suelo,
ampliación de la frontera agrícola y su preparación como las quemas y la tala
indiscriminada teniendo como resultado más de 10.000 hectáreas anuales
aproximadamente para la Costa, mientras que en los Andes la deforestación es
menor, encontrando relictos de bosque nativo.
La mayoría de los municipios del Departamento de Nariño presentan alto grado de
deforestación cuya utilización es comercial y dendroenergética (leña y carbón),
con un consumo aproximado de 540.973 toneladas anuales, (5% del consumo Nacional),
lo que representa un promedio de 4.500 has aprovechadas con intervención de la
vegetación del Manglar, Guandal, bosque nublado y el subpáramo; a esto se suma
la expansión de cultivos de uso ilícito en zonas frágiles como los páramos,
vertientes, y ecosistemas de la llanura del Pacifico y el Pie de Monte Amazónico
en los cuales se presume mas de 4.500 hectáreas cultivadas para coca y amapola
en el año 2.000 con tendencia a aumentar (PGAR 2002-2012).
Así mismo, la tala de bosques protectores ha generado la desestabilización de
gran parte de las cuencas hidrográficas, lo que se refleja en la pérdida del
recurso hídrico y sedimentación de los cuerpos de agua. Igualmente pone en
peligro de extinción a muchas especies faunísticas, pues éste es el hábitat de
las dos terceras partes de la fauna terrestre del Departamento.
El agua, como recurso natural y satisfactor de necesidades básicas está en
crisis en Nariño agudizándose en los Municipios de Túquerres, Contadero,
Gualmatán, Taminango y Pasto presentan racionamiento. Se prevé que en 5 años
aproximadamente habrá disputa a nivel local y regional, ocasionada por el
acelerado proceso de deterioro que el medio sufre en su inadecuado manejo y
endeble compensación, sumándose una cultura extractivista de los recursos frente
a la correspondencia de modelos económicos que dan lugar a la acumulación de
valor agregado y la existencia, por lo tanto, de políticas que no favorecen al
pequeño y medio productor.
Uno de los principales ataques que sufre el medio natural, es la ampliación de
áreas de cultivos de uso ilícito y en gran medida la explosión demográfica que
se viene suscitando en los principales centros poblados, ocasionando la falta de
espacio para la producción de alimentos, esta problemática afecta principalmente
las reservas de agua, donde el hombre somete y se adapta al medio.
El Departamento de Nariño, según el Sistema de Áreas Protegidas cuenta con las
siguientes:
Parque natural nacional Sanquianga. Este parque nacional lleva el mismo
nombre del río y bahía, y se ubica en la jurisdicción de los municipios de
Mosquera, La Tola, El Charco y Olaya Herrera del Litoral Pacífico Nariñense, con
una superficie de 80.000 hectáreas. Esta planicie baja, está conformada por
islas de origen deltáico, formadas por brazos de los ríos Tapaje, Tapaje Viejo,
La Tola, Amarales y Sanquianga.
El parque cuenta con un clima cálido húmedo, con una temperatura media de 26 a
27 °C y una precipitación de 3.000 a 4.000 mm/año. Los suelos son de tipo
arenoso de playa, suelos de manglar y natal y suelos de Guandal.
En cuanto a la flora silvestre, el mangle (Pelliciera, Rhizophorae, Avicennia,
Laguncularia, Conocarpus), cuenta con cuatro biomas: Playas arenosas, manglares,
bosques pantanosos, bosques encharcados o inundables sin influencia salina.
La fauna es abundante y diversa, en los manglares habitan caracoles (Littorina
sp. y Muricanthus radix), Ostras (Ostrea sp.), jaibas (Callinectes arcuatus),
almeja (Donax panamensis), serpientes marinas (Pelamis Platurus), cangrejos
azules (Cardiosoma sp). Camarones (Peneidae sp), mejillón (Mytella Guayanensis),
pianguas (Anadara spp).
Santuario de flora y fauna Galeras. El área del santuario es de 10.915
hectáreas comprendidas entre los municipios de Pasto, Yacuanquer, Consacá,
Sandoná, La Florida y Tangua. Fue declarado Parque Natural mediante Resolución
No. 052 de marzo de 1985. Se ubica a 1° 4' – 1° 11' de latitud norte y 77° 19' –
77° 27' de longitud oeste.
Reserva natural El Azufral. La reserva está localizada en el área
circundante del volcán Azufral, sobre la cordillera occidental, entre las
latitudes 1°08'5'', 1°04' latitud norte y entre las longitudes 77°40' parte
occidental y 77°44'5'' parte oriental. Forma parte de las cuencas Patía y Mira,
en la reserva nacen el río Pacual y un sinnúmero de quebradas que conforma el
río Sapuyes y el río Guabo.
Reserva natural La Planada. Ubicada en la vertiente Pacífica de la
cordillera occidental, en el corregimiento de Chucunés del Municipio de Ricaurte,
cubriendo un área de 3.200 hectáreas, dista del área urbana de Ricaurte a 7
kilómetros, la temperatura promedio es de 19,3 grados centígrados, tiene una
precipitación promedio de 4.600 milímetros al año.
Reserva natural del Río Ñambi. Localizada entre los poblados de Altaquer
y Junin sobre la carretera Pasto – Tumaco, Municipio de Barbacoas. Esta situada
entre los 1.100 y 1.600 m.s.n.m., tiene una extensión de 1.000 hectáreas
aproximadamente. Su clima es templado y muy lluvioso, con una marcada época de
verano entre los meses de Julio y Agosto, su temperatura media es de 20 grados
centígrados y una precipitación anual de 7.000 milímetros.
Reserva natural municipal El Estero. Esta reserva se ubica en el
corregimiento del Encano, en la vereda el Estero, la cual se encuentra al
oriente del Municipio de Pasto, a unos 36 kilómetros de la ciudad capital (Pasto),
ubicada geográficamente: norte 1° 4' 20'' – 0° 56' 10'' y oeste 77° 09' – 77°
02', con un área de 10.000 hectáreas, limita al norte con el cerro Patascoy, al
occidente desde la divisoria de aguas de la subcuenca del lago Guamués, hasta la
divisoria de aguas de la microcuenca del lago Guamués Alto, hasta llegar a la
desembocadura del río Estero, al sur desembocadura del río Esterillo hasta el
nacimiento de éste y oriente desde el Cerro Patascoy, hasta los limites con el
Departamento del Putumayo.
Reserva natural Alto Dalmacia. Localizada en el Municipio del San
Lorenzo, en la zona norte del Departamento de Nariño, sobre la cuenca baja del
río Mayo, específicamente en la microcuenca las Tinas a 72 kilómetros de la
ciudad de Pasto.
Reservas de la sociedad civil. En la actualidad existen aproximadamente
unas cuarenta reservas naturales de la sociedad civil, las cuales ocupan un área
de 1.600 hectáreas, están localizadas alrededor de la laguna de La Cocha,
corregimiento del Encano, Municipio de Pasto.
Corredor Andino Amazónico Páramo de Bordoncillo – Cerro Patascoy, La
Cocha. Está situado, en la confluencia de las regiones andina y amazónica,
localizado entre 0° 53´ 28.55´´ y 1° 20´36.40´´ de latitud norte y 76° 50´
50.41´´ y 77° 14´17.37´´ de longitud oeste.

LA COCHA O LAGO GUAMUES (PASTO). Es la represa hídrica más grande de
Colombia en las cumbres Andinas, ubicada en los páramos que por el oeste
circundan el Valle de Atriz. La Cocha presenta en su entorno lacustre varias
reservas naturales que induñen un habitad de varias especies nativas de flora y
fauna.La Isla la Corota de 11 hectáreas de
extensión alberga una humedad con especies únicas en el planeta. [FOTO: ARCHIVOS
DE www.ipitimes.com PARIS . NUEVA
YORK . IPIALES - Sept. 2004]
La superficie es de 11.407.76 hectáreas, limita al oeste con la divisoria de
aguas entre la cuenca Alta Guamués, y las cuencas Pasto y río Bobo, al norte
comprende el Cerro del Bordoncillo, extendiéndose por su flanco norte aguas
abajo hasta encontrar la cota 3.200 en la divisoria de aguas entre las Cuencas
del río Runduyaco y la quebrada Tambillo, hasta la divisoria de aguas entre las
cuencas del río San Pedro y las quebradas de la Isla y el Mayo.
Doña Juana. En la zona de páramo se originan los ríos: Mayo, Juanambú,
Tajumbina, Aponte y Resina, los cuales hacen parte de la cuenca del río Patía;
así como los ríos Bermeja, Platayaco y Cascabel, afluentes del río Caquetá.
La selva altoandina que en algunas partes alcanza los 3.600 m.s.n.m., se
encuentra severamente intervenida en el flanco occidental, especialmente en los
municipios del Tablón de Gómez, La Cruz y San Pablo. No obstante en los
ecosistemas de Páramo, la intervención humana aún se encuentra en niveles
tolerables y reducidos, aspecto importante a tener en cuenta para destinar estas
áreas a fines de protección y conservación.
En cuanto al seguimiento, control y prevención de riesgos naturales, en la
actualidad no se tiene estudios específicos para la región. Las tres grandes
zonas presentan una serie de factores naturales, como tectonismo, vulcanismo,
erosión fluvial, maremotos, presión antrópica, riesgos hidráulicos como el Canal
Naranjo, un caso típico y único que ameríta especial interés, porque influye en
la alteración de los procesos, creando situaciones destructivas sobre el mismo
ambiente. Como consecuencia se presenta una vulnerabilidad socioeconómica y
cultural en la atención y prevención de los desastres ante los diferentes
eventos geológicos (vulcanismo, sismos, terremotos, tsunamis), geomorfológico,
climatológicos, hidrológicos que en el Departamento de Nariño se presentan como
derivación de la apropiación acelerada e inadecuada del espacio, debido a una
débil educación ambiental donde el medio natural se concibe como una gran
reserva de materias primas no terminables.
Las construcciones sociales no invierten toda la energía que toman del medio,
dejando residuos que aun no han sido adecuadamente manejados, como los residuos
sólidos ( más del 90% de los municipios del departamento no han construido una
infraestructura apropiada para su tratamiento y posible reaprovechamiento),
originando impactos que bajan la calidad y nivel de vida de las poblaciones; el
70 % de éstos se caracterizan por ser residuos orgánicos los cuales pueden ser
utilizados para la protección y recuperación del recurso suelo.
El gran potencial ambiental que el Departamento de Nariño posee, se debe a su
posición geográfica por encontrarse en la zona intertropical, donde los rayos
solares caen de manera perpendicular, y junto a las características físicas como
producto de los procesos geológicos (topografía variada), permiten el desarrollo
de una gran biodiversidad, en la que han evolucionado ecosistemas que van desde
el nivel del mar, hasta los mayores a 4.000 m.s.n.m y por lo tanto variadas
formas de apropiación y organización del espacio (poblados costeros, de
altiplanos, y vertiente). Frente a lo anterior, el Departamento de Nariño matiza
paisajes fértiles para la producción agrícola (suelos volcánicos y sedimentarios),
paisajes extractivos, energéticos, turísticos y culturales con la presencia de
una diversidad étnica que desde su cosmovisión, aportan conocimientos
científicos empíricos que han logrado construir modelos de vida bajo los
principios de sostenibilidad y sustentabilidad ambiental, como el manejo
comunitario de los recursos naturales y su territorio, tanto los
afrodescendientes como Indígenas en trabajos comunitarios de la Minga, Convite,
entre otros.
Atención y prevención de desastres. En el Departamento de Nariño hay
grandes amenazas por fenómenos naturales y antrópicos que en diferente escala
afectarían a la población, dependiendo de la capacidad de respuesta; si se logra
mitigarlos, afectan de manera representativa el desarrollo económico, social y
político.
Existe una pobre gestión del riesgo en Nariño, éste debe ser reconocido como un
problema prioritario y debe ser considerado tanto en la planificación del
desarrollo, como en la toma de decisiones de los actores públicos y privados. El
desconocer esta situación y subvalorarla cobrará un alto costo al bienestar de
la comunidad nariñense, siendo necesario contar con una agenda de compromisos
públicos y privados para reducirlo.
Es de destacar la alta vulnerabilidad de un amplio sector de la comunidad,
frente a fenómenos como los Tsunamis en la Costa Pacifica, sismos en todo el
territorio departamental, inundaciones, deslizamientos entre otros. La posición
geográfica aumenta el riesgo debido a las fallas geológicas que atraviesan el
departamento y el Cinturón de Fuego del Pacífico.
Como propósito fundamental, se debe rediseñar una verdadera política ambiental
que se constituya en la herramienta para que la relación estratégica entre el
Estado, representado por sus Instituciones, los sectores productivos y la
sociedad civil se fortalezca, incorporando la dimensión ambiental en los
procesos de desarrollo social, económico y territorial.
Matriz DOFA de la Dimensión Ambiental
DEBILIDADES
·1 Incoherente y débil proceso de Educación ambiental
·2 Falta de un inventario ambiental
·3 Bajo impacto de procesos de innovación tecnológica
·4 Débil proceso de Planeación ambiental
·5 Insuficientes procesos de Auditorias ambientales
·6 Baja administración ambiental institucional
·7 Ausencia de un sistema en red de información ambiental
·8 Frecuentes casos de corrupción y baja ética pública
·9 Falta de compromiso e integración del orden departamental, municipal,
institucional y sociedad civil.
OPORTUNIDADES
·10 Existe información con buen detalle y disponibilidad ambiental
·11 Suficientes políticas y normatividad ambiental
·12 Procesos de consolidación del SINA, SIGAM, SINAP
·13 Formalización de Tratados y convenciones internacionales
·14 Fomento de políticas de incentivos de manejo y conservación
·15 Fusión de políticas de desarrollo y medio ambiente
·16 Existencia de ecosistemas con características de Patrimonio ambiental
·17 Creación de institutos de investigación ambiental
·18 Existen líneas de Investigaciones puntuales
·19 Existencia de una red de Ong`s ambientalistas
·20 Fomento y apoyo a dinámicas de mercados verdes y biocomercio
·21 Posicionamiento de procesos de Gestión nacional e internacional por poseer
ecorregiones como pacífico biogeográfico, amazonía, macizo colombiano
FORTALEZAS
·22 Disponibilidad de recurso humano tecnológico y profesional
·23 Participación directa al SINA
·24 Formulación y ejecución de Agendas regionales ambientales.
·25 Consolidación de prácticas ancestrales por parte de grupos étni cos
afrodescendientes e indígenas
·26 Obligatoriedad en la formulación de planes de desarrollo, EOT, PBOT, POT
·27 Experiencias en procesos de concertación y participación
·28 Regulación de procesos urbanísticos
·29 Establecimiento de Sistemas de prevención y atención de desastres regional y
local
·30 Montaje de Red de información hidrológica y meteorológica
·31 Establecimiento del Sistema Regional de Áreas Protegidas
·32 Aplicación del modelo de tasas retributivas para la mitigación ambiental
AMENAZAS
·33 Dinámicas agresivas por apertura económica y globalización
·34 Presencia e incremento de áreas con cultivos de uso ilícito
·35 Falta inventario de amenazas
·36 Débiles procesos de Control y monitoreo ambiental
·37 Reducción de recursos hídricos y energéticos.
·38 Aplicación no adecuada de planes de manejo
·39 Conflicto de usos de suelo
·40 Presencia de grupos armados
·41 Procesos de amenazas naturales y alta vulnerabilidad
·42 Existencia de zonas con graves problemáticas ambientales.
·43 Mal uso de las tasas retributivas para la mitigación ambiental
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CONTENIDO
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